sábado, 30 de mayo de 2020

El efecto de la anestesia sobre la conciencia, ¿resuelto?


La cirugía de hoy sería inconcebible sin anestesia general, por lo que sorprende que a pesar de sus 175 años de uso médico, no se hubiera podido explicar fehacientemente cómo los anestésicos dejan temporalmente inconscientes a los pacientes.

Pues bien, ahora, un nuevo estudio de Scripps Research publicado en las Actas de las Academias Nacionales de Ciencias (PNAS) parece resolver este antiguo misterio médico. Y es que, utilizando técnicas microscópicas modernas a nanoescala, además de experimentos inteligentes en células vivas y moscas de la fruta, los científicos han podido mostrar cómo los grupos de lípidos en la membrana celular sirven como un intermediario perdido en un mecanismo de dos partes, ya que la exposición temporal a la anestesia hace que los grupos de lípidos se muevan de un estado ordenado a uno desordenado, y luego nuevamente, lo que lleva a una multitud de efectos posteriores que finalmente causan cambios de conciencia.

La perturbación de los anestésicos ordenó grupos de lípidos dentro de la membrana celular conocidos como "bolsas lípidas" para iniciar la señal.

Según Richard Lerner, uno de los descubridores del efecto: "Creemos que hay pocas dudas de que esta nueva vía se está utilizando para otras funciones cerebrales más allá de la conciencia, lo que nos permite ahora eliminar misterios adicionales del cerebro".

Para la investigación se ha usado el microscopio llamado dSTORM, abreviatura de "microscopía de reconstrucción óptica estocástica directa".

Los detalles de la investigación pueden consultarse en el artículo original de: medicalXpress.com.

jueves, 28 de mayo de 2020

Conclusión alarmante: Extinción por falta de ozono


De las últimas extinciones masivas en el pasado geológico, solo una fue causada por un asteroide que golpeó a la Tierra hace 65 millones de años, cuando los dinosaurios se extinguieron. Otra fue causada, hace 252 millones de años, el Final de la Gran Muerte Pérmica, por enormes erupciones volcánicas a escala continental que desestabilizaron las atmósferas y los océanos de la Tierra.

Pues, ahora, los científicos han encontrado evidencias que muestran que los altos niveles de radiación UV colapsaron los ecosistemas forestales y mataron a muchas especies de peces y tetrápodos (nuestros antepasados) al final del período geológico del Devónico, hace 359 millones de años. Esta explosión dañina de radiación UV ocurrió como parte de uno de los ciclos climáticos de la Tierra, en lugar de ser causada por una gran erupción volcánica.

El colapso del ozono ocurrió cuando el clima se calentó rápidamente, luego de una intensa edad de hielo, y los investigadores sugieren que la Tierra hoy podría alcanzar temperaturas comparables, posiblemente desencadenando un evento similar, según publican en la revista Science Advances.

De las innumerables muestras recogidas, las esporas de plantas microscópicas, como helechos que  no tenían semillas o flores, poseían espinas extrañamente formadas en su superficie, una respuesta a la radiación UV que daña su ADN.

La conclusión de los científicos es que durante un período de rápido calentamiento global, la capa de ozono colapsó por un corto período, exponiendo la vida en la Tierra a niveles dañinos de radiación UV y desencadenando un evento de extinción masiva en tierra o en aguas poco profundas en el límite Devónico- Carbonífero.

Leer los detalles en el siguiente artículo de Phys.org.

martes, 26 de mayo de 2020

La consciencia: "El piloto hacia la luz"


¡Qué antigua es en la humanidad la dicotomía bien y mal, el principio de la luz, opuesto al de las tinieblas!... Se encuentra dentro de los más antiguos mitos de la historia, desde los tiempos mesopotámicos... Bien y mal se oponen, casi con la misma fuerza... El mundo oriental mitifica los opuestos yin y yang...

Yo no estoy de acuerdo con ninguno de tales mitos, mitos que, por cierto, no necesitan de nuestra aquiescencia... ¡Esa no es la cuestión!... Sí lo es, mi desacuerdo respecto al mismo meollo de tales mitos...

Yo creo que solo hay un verdadero "foco" en el universo, un faro al que se dirige el cosmos entero, que como expuse en mi reciente artículo "Consciencia y vida: ¡un salto al universo!", representa el Omega en la visión del filósofo Teilhard de Chardin; y aquí acaban las semejanzas...

Es ese Ser Supremo, creador del mismo Todo, quien arrastra, como su formidable "agujero gravitatorio", valga la metáfora, todo alrededor de sí.

Y ante tal hipótesis se presentan matafísicamente dos cuestiones fundamentales: ¿Qué o quién, o qué "sustancia" es objeto (tiene capacidad de "sentir") de tal atracción?; y la segunda, ¿si hay solo un "atractor" (la Criatura Suprema), dónde quedó el mal, el mundo de las tinieblas?

A la primera cuestión, en mi opinión, son las "consciencias" la "sustancia" que se ve atraída hacia aquel "atractor" (el Omega)... Y curioso es, según el pensamiento de Teilhard, que el Alfa, la misma Criatura Suprema, fue el creador del universo en el origen, y entre el "paréntesis" comprendido entre el Alfa y el Omega, se entreteje la Evolución, el tiempo, que en su desarrollo conduce al Omega... Y, ¿cómo desde el Omega (superfuturo del final de los tiempos), influyó en el origen (el Alfa)?... La "magia" del mundo  cuántico, con su retroacción del tiempo, nos indica la posibilidad de tal "evento"...

A la segunda cuestión respondo que el mal no es más que la "subjetividad" que acompaña a la ausencia del bien (el camino hacia la luz, el faro, el Omega)... Y por ello, sus causas son muchas: fallos en la evolución normal de los acontecimientos; regresión en la evolución con efectos negativos en la línea principal; ausencia de empatía; evolución biológica normal con su cadena de vidas y muertes y la supremacía del más fuerte...  Es decir: innumerables causas... Además, el sustrato último del caos original, del cuál partió la misma Criatura Suprema, el Tao oriental, es en el fondo la representación más clara de ese azar inmenso del origen en el que algunos hacen basar el más íntimo origen de las tinieblas, el principio del mal... Pero, resumiendo, me reafirmo en la hipótesis de que las consciencias, nuestra propia consciencia, es el "piloto que nos conduce hacia la luz".

viernes, 22 de mayo de 2020

Los rayos cósmicos y su posible huella en la vida temprana


¿Conexión entre la física fundamental y el origen de la vida?

Antes del desarrollo de la propia vida (animales, bacterias, etcétera) las moléculas autorreplicantes evolucionaban lentamente de la materia simple a la vida bajo una lluvia constante de partículas energéticas desde el espacio.

Pues, en un nuevo artículo, un profesor de Stanford y un ex erudito postdoctoral especulan que esta interacción entre los protoorganismos antiguos y los rayos cósmicos puede ser responsable de una preferencia estructural crucial, llamada quiralidad, en las moléculas biológicas. Si su idea es correcta, sugiere que toda la vida en todo el universo podría compartir la misma preferencia quiral. La quiralidad es la existencia de versiones de moléculas de imagen especular. Como la mano izquierda y derecha, las formas quirales de una sola molécula se reflejan entre sí en forma, pero no se alinean si se apilan. En cada biomolécula principal (aminoácios, ADN, ARN) la vida solo usa una forma de mano molecular. Si la versión espejo de una molécula se sustituye por la versión regular dentro de un sistema biológico, el sistema a menudo fallará, o dejará de funcionar por completo. Por ejemplo, en el caso del ADN, un solo azúcar equivocado interrumpiría la estructura helicoidal estable de la molécula.

Fue Pasteur, en el año 1848, quien descubrió por primera vez esta homoquiralidad biológica, y desde entonces se ha debatido si la manejabilidad de la vida se debió al azar o a alguna influencia determinista desconocida. Y ya Pasteur planteó la hipótesis de que, si la vida es asimétrica, puede deberse a una asimetría en las interacciones fundamentales de la física que existe en todo el cosmos.

Ahora, los científicos aludidos al principio, proponen que la mano biológica que presenciamos en la Tierra se debe a la evolución en medio de la radiación polarizada magnéticamente, donde una pequeña diferencia en la tasa de mutación puede haber promovido la evolución de la vida basada en el ADN, en lugar de su imagen especular, detallando en su artículo su argumento a favor de los rayos cósmicos como el origen de la homoquiralidad, y discutiendo experimentos potenciales para probar su hipótesis.

Los rayos cósmicos que se originan en varias fuentes en todo el universo y que son de alta energía, golpean la atmósfera de la Tierra, degradándose eventualmente en partículas fundamentales que, a nivel del suelo, existen solo como partículas conocidas como muones, que son inestables, existiendo por solo 2 millonésimas de segundo, pero por su velocidad cercana a la de la luz (que alarga relativísticamente el tiempo), se detectan hasta más de 700 metros debajo de la superficie de la Tierra. Al estar polarizados magnéticamente, en promedio, todos los muones comportan la misma orientación magnética y, a su vez, se descomponen produciendo electrones con la misma polarización magnética. Pues, los investigadores creen que la capacidad de penetración del muón y estos electrones hijos afectan potencialmente a las moléculas quirales en la Tierra y en cualquier otro lugar del universo.

En su hipótesis, se sugiere que al comienzo de la vida en la Tierra, esa radiación constante afectaría a la evolución de las dos formas de vida espejo de diferentes formas, ayudando a una sobre la otra, y tales pequeñas diferencias en la tasa de mutación habían sido más significativas cuando la vida comenzaba y las moléculas eran muy simples y más frágiles, así que esa actuación durante miles de millones de generaciones de evolución produjeron la sola mano biológica que vemos hoy.

Esta idea "conecta la física fundamental y el origen de la vida". "Independientemente de si es correcto o no, unir estos campos muy diferentes es emocionante y un experimento exitoso debería ser interesante".

Leer el artículo completo en Phys.org.

jueves, 21 de mayo de 2020

Consciencia y vida: ¡un salto al universo!


"La belleza, el mundo son construcciones de nuestro cerebro: ¡Que maravilla anida en nuestro interior!"

"La energía cósmica, entrada en el Hombre, tiende hacia el Pleroma o unión ultraenergética con lo Uno, pero sin posible confusión, puesto que el punto Omega absorbe, sin disminuirlo, lo personal, a través de un movimiento, una energía, de las cosas, el Hombre hacia el Omega, movimiento al que llama "amor". Amor que consiste en un mirar de todos, la Humanidad, en la misma dirección (Punto Omega).

Teilhard nos dice que el Autor de la creación es Dios, por lo que en este sentido, es el Alfa, pero también Dios es la culminación de la Evolución, el Omega. Es, pues, Principio y Fin. Así que, el Mundo es lo que queda encerrado en ese "entreparéntesis" que es Dios.

Con esta visión, el tiempo se nos aparece el nuevo "demiurgo" de un crecimiento permanente, gracias a la integración que de él hacemos. Nosotros mismos lo incorporamos, como duración, en el curso de nuestra vida."

(De "La obra de Teilhard de Chardin" en "Ciencia, Filosofía, Religión. Una visión armónica".)

Hoy, quiero expresar la gran diferencia existente entre el ámbito de "lo personal" y "lo universal", ante lo que se enfrenta la consciencia humana. Y es que diferencio lo que constituye la abigarrada materialidad (en sentido amplio) de una criatura como nosotros, intrínsecamente dotada de vida y "algo más", y otro tipo de dimensión lanzada hacia lo universal, y en la que la obra del aludido filósofo, Teilhard de Chardin,tiene su sentido.

Lo personal, o la individualidad de amplio espectro, para mí comprende también la ideología, las creencias, el sentimiento religioso, etcétera, incardinados en cada persona. Así, para el filósofo Teilhard, imbuido en un cristianismo exultante, éste último formaría parte de su opción personal (su sentimiento-sensibilidad de lo vital)... Por supuesto, de igual forma, las vicisitudes personales de cada hombre, políticas, económicas, sentimentales las enmarco en el ámbito de lo personal.

Pues, aquí me propongo realizar un gran salto, el "salto a lo universal"... Desde la criatura humana viva, cabeza terrena de la consciencia vital en este planeta, al de la "Vida" como entidad superior dominando el Universo.

Las vicisitudes de un planeta cualquiera (en nuestro caso la Tierra) con el peligro no despreciable de la extinción de la vida inteligente en el mismo, no es, a efectos de la Vida, motivo suficiente para que la propia Vida se extinga; no al menos durante la existencia del propio Universo... La Vida es más importante que la propia Tierra, y con ella todo aquello de ámbito menor (sociedades, ideologías, cataclismos)... Y sobre todo la consciencia, como logro superior de la Vida, es lo más maravilloso a lo que ha conseguido llegar la "evolución" de ese Universo (estrellas, galaxias, etcétera)... Esa consciencia, tan nítida en la cosmovisión de Teilhard, es la base del "ámbito de lo universal" al que me referí antes... ¡Yo sí quiero dar ese salto! ¡El salto a lo universal!... Sin darme cuenta, se me quedó pequeño "lo personal"... ¡Soy un espíritu combativo de "lo universal"!

martes, 19 de mayo de 2020

Probabilidades de vida e inteligencia extraterrestres: nuevo estudio


En un artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, David Kipping, profesor asistente en el Departamento de Astronomía de Columbia, muestra cómo un análisis que utiliza una técnica estadística llamada inferencia bayesiana, puede arrojar luz sobre cómo podría evolucionar la vida extraterrestre compleja.

Para el estudio, Kipping utilizó la cronología de las primeras pruebas de la vida y la evolución de la humanidad. Preguntó con qué frecuencia esperaríamos que la vida y la inteligencia volvieran a surgir si la historia de la Tierra se repitiera, volviendo  a ejecutar el reloj una y otra vez.

Enmarcó el problema en términos de cuatro respuestas posibles: la vida es común y a menudo desarrolla inteligencia, la vida es rara pero a menudo desarrolla inteligencia, la vida es común y rara vez desarrolla inteligencia y, finalmente, la vida es rara y rara vez desarrolla inteligencia.

El método de inferencia  estadística bayesiana se utiliza para actualizar la probabilidad de una hipótesis a medida que se dispone de evidencia o información, estableciendo creencias previas sobre el sistema que se está modelando, que luego se combina con datos para emitir probabilidades de resultados.

A partir de las cuatro hipótesis anteriores, Kipping utilizó fórmulas matemáticas bayesianas para sopesar las medidas entre sí.

Según Kipping: "Cuando uno compara los escenarios de vida rara versus los de vida común, el escenario de vida común siempre es al menos nueve veces más probable que el raro".

El análisis se basa en la evidencia de que la vida surgió dentro de los 300 millones de años de la formación de los océanos de la Tierra como se encuentra en los depósitos de circón empobrecido en carbono 13, un comienzo muy rápido en el contexto de la Tierra.

Concluye Kipping que si los planetas con condiciones similares y líneas de tiempo evolutivas a la Tierra son comunes, entonces el análisis sugiere que la vida debería tener pocos problemas para emerger espontáneamente en otros planetas. Ahora, para que dichas vidas extraterrestres puedan ser complejas, diferenciadas e inteligentes, solo se encuentra 3:2 probabilidades a favor de la vida inteligente.

Tal resultado proviene de la aparición relativamente tardía de la humanidad en la ventana habitable de la Tierra, lo que sugiere que su desarrollo no fue un proceso fácil ni garantizado. En su opinión: "Si volvemos a jugar la historia de la Tierra, la aparición de inteligencia es en realidad algo improbable".

Referencia de la noticia: Phys.org.

Consciencia, Creación y Evolución

  ¿Una reedición de la "Evolución creadora" de Bergson? Por supuesto que no, aunque el concepto de "elán vital", impulso...