En este Blog se aboga por volver a establecer la verdad en todos nuestros planteamientos, en nuestras relaciones con los demás, expresando la verdad siempre y en todo lugar, para construir una nueva sociedad, tan radical que, nada menos, establezca ciertamente "el imperio de la verdad".
miércoles, 8 de abril de 2020
El vínculo entre medio ambiente, extinción de la vida silvestre y propagación de los virus
¿Pueden las enfermedades infecciosas estar conectadas al cambio ambiental?
Un estudio recientemente publicado por la Universidad de California responde afirmativamente. Entre sus conclusiones, las siguientes.
La explotación de la vida silvestre por los seres humanos aumenta el riesgo de virus de desbordamiento, así como la disminución de la vida silvestre y el riesgo de extinción.
Los procesos que crean la disminución de la población de vida silvestre, también permiten la transmisión de virus de animales a humanos.
O sea, la propagación de virus animales es un resultado directo de nuestras acciones que involucran la vida silvestre y su hábitat. Se comparten los virus con los humanos, amenazando simultáneamente la supervivencia de las especies, aumentando el riesgo de contagio: una desafortunada convergencia de muchos factores que provoca el tipo de desastre en el que estamos ahora.
En el estudio se reunió un gran conjunto de datos de los 142 virus conocidos que se extienden de los animales y las especies que han sido implicadas como posibles huéspedes, y se ha utilizado la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, examinando factores de abundancia de las especies, riesgos de extinción y causas subyacentes de la disminución de dichas especies.
De los datos aparecen tendencias claves de riesgo de contagio que destacan cómo las personas han interactuado con los animales a lo largo de la historia.
Entre los hallazgos:
. Los animales domésticos han compartido el mayor número de virus con los humanos (ocho veces más virus zoonóticos en comparación con las especies de animales salvajes).
. Los animales salvajes que han aumentado su abundancia y se adaptaron bien a ambientes humanos, también comparten más virus con las personas. Incluye roedores, murciélagos y primates.
. En las especies amenazadas y en peligro de extinción, su disminución está relacionada con la caza, el comercio de vida silvestre y la disminución de la calidad del hábitat. Estas especies albergarían el doble de virus zoonóticos en comparación con las especies amenazadas cuyas poblaciones disminuían por otras causas.
Los murciélagos han sido implicados repetidamente como una fuente de patógenos de "alta consecuencia", como el SARS, el virus de Nipah, el virus de Marburg y los ebolavirus.
Como no queremos pandemias, necesitamos encontrar formas de coexistir de manera segura con la vida silvestre.
Referencia de la noticia: Phys.org.
martes, 7 de abril de 2020
La colonización de las islas del Pacífico Sur
Según David Sear, de la Universidad de Southampton, investigador principal de un nuevo estudio publicado en PNAS: "Los antepasados de los polinesios, el pueblo lapita, emigraron hacia el este hacia el Océano Pacífico hasta Fiji,Tonga y Samoa, llegando a ellas hace unos 2.800 años (200 años antes de lo que se creía). Pero durante casi 1.500 años los humanos no pudieron migrar más al Pacífico."
La investigación se ha realizado sobre muestras de núcleo de lodo del lago Te Roto en Atiu, que registra más de 6.000 años de historia.
También se examinaron sedimentos de los lagos de Samoa y Vanuatu, encontrando evidencia de un cambio climático importante que coincidió con la hora de llegada recién establecida de los colonos.
Hubo el período más seco de los últimos años, por lo que el estrés hídrico impulsó las decisiones de realizar viajes peligrosos, ayudado por los cambios en los vientos que permiten navegar hacia el este, pero, poco después de la llegada de personas a Atiu, el clima cambió nuevamente, al regresar la lluvia al Pacífico oriental, apoyando un rápido asentamiento (c. 200 años) de las islas restantes de la Polinesia.
Leer el artículo completo en Phys.org.
lunes, 6 de abril de 2020
Pruebas nucleares y edad de los tiburones ballena
Por fin, algo positivo respecto al desastre ocasionado por las pruebas de bombas nucleares de la Guerra Fría, efectuadas por las potencias nucleares del momento, EE.UU. U.R.S.S, Reino Unido y Francia, en el Pacífico, durante las décadas de 1950 y 1960.
Gracias a ellas, ahora se ha podido determinar correctamente la edad de los tiburones ballena, lo que ayudará a garantizar la supervivencia de la especie, en peligro de extinción.
La medición de esta edad ha sido problemática porque los tiburones y rayas carecen de estructuras óseas llamadas otolitos que se utilizan para evaluar la edad de otros peces.
Las vértebras de tiburón ballena presentan bandas distintas, a semejanza de los anillos de un tronco de árbol, que se sabía aumentaban a medida que envejecía el animal. La incógnita era si se formaba un anillo cada año, o cada seis meses. Así que se ha recurrido a la radioactividad que se produjo por las citadas pruebas nucleares.
La duplicación atmosférica temporal del isótopo carbono-14 por el efecto de las explosiones, y su tasa de desintegración ha permitido así, probando los niveles de carbono-14 en los anillos de crecimiento de dos ballenas muertas hace tiempo y almacenadas en Pakistán y Taiwan, "determinar definitivamente que se depositaba un anillo de crecimiento cada año".
Leer el artículo completo en Phys.org.
domingo, 5 de abril de 2020
viernes, 3 de abril de 2020
Cordura
Era complicado... Tenía que buscar la letra de las canciones (la música, más o menos, creía saberla), pues el próximo domingo -nada menos- tenía que dar un pequeño concierto en un local amigo... ¡Pero era viernes y aún no lo había hecho!... ¡Vaya ensayos!... ¡Qué locura!
Gracias a Dios me desperté y salí del apuro... ¡Cómo cosas que parecen tan reales "se deshacen como un castillo de naipes!... Este es el efecto de "duermevela"... Y no es que no se analizaran (aún en sueños) los pros y contras -según el "adormecido"-. Sí, pero es necesario otro "nivel" de consciencia... Yo digo que es "el baño de cordura" que nos da la "vigilia"... La vigilia es esto; "nos introduce en la realidad"... definiendo la realidad como el nivel consciente preciso para desenvolvernos en la vida, para que los sentidos sean los más "efectivos posibles" en cuanto a la supervivencia. Y no hablo de "suenos lúcidos", área afanosamente buscada en la actualidad, dado su interés en cuanto a la "creatividad", y otros pretendidos beneficios...
Y ya que he entrado en el tema, no voy a dejar pasar la oportunidad de relatar un sueño reiterativo durante ciertos pasajes de mi vida... Me acuerdo que, nada más dormirme me sentía flotando... pero a pocos centímetros -normalmente- del suelo: ¡era como si en vez de andar, me desplazara en el aire, que para mí, entonces, era lo más fácil, sin esfuerzo alguno... ¡Y le cogí el gusto, pues nada más caer en brazos de Morfeo, me ocurría!... ¿Me movería él?... ¡Es broma!
Otras veces, no solo flotaba a pocos centímetros del suelo, sino que, como un antepasado simio, buscaba palos, salientes, etcétera, para agarrarme y desplazarme por el aire a gran velocidad... ¡También fue tal matiz, ciertamente recurrente por algún tiempo!... Espero no dar motivos a los psicólogos para clasificarme dentro de los "maniáticos de grandeza"...
Y hasta aquí tales sueños... Vuelvo a coger el hilo del artículo... ¿La cordura consiste en franquear el muro que separa la vigilia del sueño?... Seguramente es una gran simplificación, pero daría razón de los desvaríos de un personaje tan popular como "Don Quijote de la Mancha", donde ficción y realidad se entreveran a lo largo de sus ocurrentes "fechorías"...
Pero, si la falta de cordura es locura, esta "manía" de los sabios me recuerda aquella obra de Erasmo: "Elogio de la locura".
Y para terminar: A veces esa "entrada en la cordura" no es tan plácida como el "transfronterizo" sueño, que por momentos puede ser un "refugio", según qué circunstancias...
jueves, 2 de abril de 2020
De espectador a actor (un cambio radical)
Me estoy refiriendo muy particularmente al ciudadano de lo que se ha llamado el Primer Mundo... Muchos matices entre sus componentes, dadas las ideosincrasias tan distintas entre los ciudadanos de la Vieja Europa, del imperio americano, del oriente pujante de China y Japón, entre otros... Pero una cosa les asemeja, la globalización que promueve un estilo de vida moderno, "a lo occidental", y que tiene rentas per cápita más elevadas a las del resto del mundo... Pero, particularizaré aún más, al entorno de las aguas del Atlántico (Europa con Rusia y EE.UU).
Desde la última Guerra Mundial no se ha vivido un cataclismo semejante al provocado por la pandemia del coronavirus, reconocido recientemente por la misma ONU, pero esto no es más que la consumación de unos hechos que se venían produciendo en los últimos años...Yo resumiría tales acontecimientos, desde el punto de vista de la incidencia sobre los ciudadanos referidos, en una sola frase: "Tales ciudadanos han pasado de ser espectadores de los acontecimientos del mundo, a ser actores en los mismos, actores totalmente identificados con su papel". Acostumbrados a ver en televisión tales acontecimientos como lejanos, a saber: guerras fuera de sus fronteras, calamidades que consideraban ajenas, etcétera.... cual películas que se proyectaban ante sus ojos, pues solo de tarde en tarde se veían "afectados" por los mismos... Lo dicho, meros espectadores.
Pero, he aquí que ocurrió lo que llamo la primera convulsión: el atentado sobre las torres gemelas en Nueva York, que supuso la entrada en el propio corazón del mundo desarrollado de la lacra del terrorismo, que ya existía antes... pero lejos... y ¡ahora estaba en casa! El impacto sobre el ciudadano americano fue inmenso, pues trajo a su casa la guerra, algo que siempre había vivido lejos de sus fronteras (primera y segunda guerras mundiales)... Ese terrorismo prosiguió con una serie de atentados que afectaron a las capitales europeas más significativas (Londres, Paris, Madrid)... ¡La guerra también llegaba al corazón de Europa!... Sus ciudadanos, habían pasado de ser meros espectadores, a actores con la obligación de tener que tomar decisiones que pasaban por su propia defensa y la de su país...
La segunda convulsión, esta ya más difundida o extendida en el tiempo, la representó y sigue representando, el cambio climático... Aún cuando algunos dirigentes políticos lo negaran (Trump, Bolsonaro...), los frecuentes cataclismos (inundaciones, huracanes, etcétera) lo evidenciaban, junto a la opinión de los más sesudos científicos... Y no eran simples reportajes periodísticos, repetidos asiduamente por los telediarios: el ciudadano lo sentía en sus propias carnes, pues ¡era un actor que vivía el papel que el designio le reservaba, y que antes solo observaba en su televisor!
Y el remate, la convulsión presente: la pandemia... Y en esta tercera convulsión, el despertar ha sido abrupto, de la noche al día un enemigo cruel e invisible ha azotado el mundo, y muy particularmente (¡llueve sobre mojado!) para el ciudadano de occidente, el ciudadano del mundo global... Tercer aviso para aquel ciudadano (espectador) que desde su cómodo sillón abría su ventana al mundo a través de su televisor, y que, sin adivinarlo, inexorablemente se vio inmerso en un papel de actor, pero un actor que vive (y nunca mejor dicho ) su papel, el papel que le corresponde en un guión que nadie hubiera querido escribir...
¡El mundo ya no será el mismo (al menos para nosotros -ciudadanos del Primer Mundo-)... ya somos los "actores" participantes de la obra (la Historia) que antes observábamos muy cómodamente desde nuestras butacas!
miércoles, 1 de abril de 2020
Hacia la reducción del dolor inflamatorio
Algunos de los mensajeros involucrados en la nerotransmisión son neuropéptidos, que son químicos producidos en el cerebro.
Algunos de estos péptidos están involucrados en causar la sensación de dolor. Investigadores de la Universidad de Copenhague, en un nuevo estudio, muestran como el neuropéptido gran dinorfina se une a un receptor involucrado en el envío de señales de dolor alrededor del cerebro.
Según estos investigadores, "la gran dinorfina es el regulador más potente de este receptor en particular descubierto en el cuerpo humano hasta ahora". Los analgésicos que se usan hoy día afectan a otros tipos de receptores, por lo que "este descubrimiento podría allanar el camino para un nuevo tipo de medicamentos analgésicos a través de este receptor, lo que podría ayudar a evitar algunos de los efectos adversos típicos de los opioides".
El nuevo estudio se publica en PNAS e investiga la interacción entre la gran dinorfina y el receptor llamado Canal de iones de detección de ácido (ASIC).
Y es que tanto el receptor como la gran dinorfina están regulados positivamente en pacientes con inflamación y dolor crónico. (Hay muchos más que en condiciones normales, por lo que teóricamente pueden generar más dolor y riesgo de un efecto negativo duradero en la salud del cerebro).
Gracias este descubrimiento, los investigadores esperan explotar el mecanismo farmacológicamente para encontrar compuestos relevantes que puedan mostrar potencial para reducir el dolor en estos grupos de pacientes vulnerables.
Leer el artículo completo en Medicalxpress.com.
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