miércoles, 11 de octubre de 2023

¿Qué es la segunda manifestación del universo o de la naturaleza?

 No voy a enumerar nuevamente los últimos escritos sobre el tema, aparecidos en este Blog y en el Blog Foro Esencia. Los doy por leídos, así que trataré de explicar mejor el concepto de la segunda manifestación en la naturaleza. No voy a dar clases de fisiología en este momento, pues todos conocemos lo que es un órgano que realiza una función en una criatura viva.

En una agrupación de células que conforman un órgano su principal característica es su funcionalidad, es decir, la función para la que nació o se perfeccionó en la evolución biológica. Pues funcionalidad implica una "sensación" que recae, adorna o impregna todo el órgano, y también la criatura que lo posee. Y en eso consiste la hipótesis que elaboré y describí en los artículos citados. La agrupación de células presenta el aspecto de la materialidad sometida el imperio de la físico-química clásica, por eso la llamo primera manifestación de la criatura viva. La "sensación" (tomada en un sentido muy amplio, pues comprende emociones, sensibilidades, etcétera) pertenece a lo que llamé la segunda manifestación. Lo que afirmo en mi hipótesis es que primera y segunda manifestación son inseparables: pertenecen al mismo órgano, a la misma criatura. Sería algo así como el yin y el yang del mundo oriental. No se presenta el uno sin el otro, como si fuera una dualidad, salvando las distancias, tal como la onda y la partícula en Física, aunque la expresión de una de ellas no anula a la otra.



Quiero llamar "Kuerpo" y no solo "Cuerpo", al conjunto de células que forman el órgano, por que no solo comprendería las células en sí, sino también el conjunto de "relaciones" entre las mismas: neurotransmisores, etcétera.

Y aquí me ciño no solo a la materialidad más visible (cuerpo), sino al conjunto completo Kuerpo... Pues bien es ese órgano o criatura con la funcionalidad o funcionalidades citadas las que se ven impregnadas de lo que he llamado "sensación", un elemento correspondiente a la segunda manifestación de la naturaleza, segunda manifestación que tiene su campo de aplicación sobre la materialidad Kuerpo de la criatura o individuo en cuestión.

No es la dualidad materia-sensación, sino Kuerpo-sensación. Es decir una forma elaborada de la materialidad, un sistema complejo dotado de vida, por ello hago mucho hincapié en la naturaleza, como maestra en la conformación de los seres a través de millones de años de evolución. Vuelvo a repetir lo que asiduamente manifesté en numerosos escritos: la vida es un aglomerado de información (ADN) y sensación.

Y precisamente los "elementos" pertenecientes a la segunda manifestación tienen propiedades muy distintas a las del mundo de la primera manifestación (materia). Una de ellas y muy fundamental, la individualidad, o la identidad, pertenencia a un mismo cuerpo de todos los elementos que conforman el órgano o la criatura, una especie de sentimiento interno de tal pertenencia. Un Kuerpo "aunado" por una sensación.

Todo ello quiere decir que a igualdad de elementos del Kuerpo, aparece una sensación común en cualquier criatura que los poseyera... Pero es tal la enormidad de posibilidades de conformación, entre las que interviene la herencia, las circunstancias externas del ambiente, etcétera, etcétera, (mucho menor es el número de granos de arena de la playa. o de estrellas del universo) que es casi imposible la aparición de dos criaturas con el mismo Kuerpo; ahora bien, sí pudieran guardar cierta semejanza que vendría determinada por las leyes o mejor lo que he llamado Know-how, del mundo de la segunda manifestación. Es de suponer que también aquí al igual que en el mundo físico, no exista continuidad, sino niveles que proporcionen distintos elementos o sensaciones.

Una consecuencia de todo ello podría ser el poder explicar el fenómeno tan sorprendente, quizás no tan especulativo, como el que el físico Pauli y el psicólogo Jung llamaron "sincronicidad", entre acontecimientos observados o sentidos por individuos distintos en espacios y tiempos diferentes, es decir, "acausales"; agrupaciones de elementos de la primera manifestación formando Kuerpos parecidos lo haría posible... Semejante explicación serviría para dar cuenta de las conexiones inexplicables entre las sensaciones y emociones percibidas por mellizos, gemelos o siameses. En ello consistiría la Ley de semejanza que establecí, tiempo atrás, entre la forma o complejidad de los organismos vivos y sus sensaciones.

El origen de todo, como ya expliqué, sería una especie de panpsiquismo, pero iría mucho más allá.

Para no complicar más el entendimiento sobre los conceptos que acabo de proponer, prefiero hoy dejar en suspenso la ciencia humana de la robótica, por contra, acudiendo al enorme laboratorio de la naturaleza con esa evolución que creó vida basada en la continua retroalimentación, es decir, la acción continua sobre sí misma en los cuerpos, algo que la ciencia actual es incapaz aún de realizar. Esto ha sido definido recientemente en la expresión de que "la ciencia ha sido capaz de imitar lo difícil, pero incapaz de replicar lo fácil" (lo inconscientemente construido por la naturaleza).

sábado, 30 de septiembre de 2023

Las claves del universo

Este artículo es continuación del recientemente publicado en el Blog "Foro Esencia" titulado: "¿Entendemos el universo?: Las claves".

Según dicho artículo, todo ser vivo se presenta dentro del universo con dos manifestaciones: 1) La materialidad (sometida a las leyes físicas); y 2) el mundo de cualidades (voluntad, inteligencia, sensación, etcétera).

 Habría que partir de los distintos estados que vienen definidos por la ecuación de ondas (Schrödinger). Una conciencia (observador) midiendo o no ("darse cuenta") origina la "decantación" (decoherencia) de uno de tales estados, con lo que aparece un "objeto real". Este objeto real  ya poseería el mínimo nivel de la segunda manifestación citada, "la voluntad de permanecer", una tendencia interna que supone la posibilidad de "acción" que permite su estructura material.

Una evolución de este primer objeto real, en su tendencia a la complejidad, produce sistemas más complejos (no el mero robot, al alcance del hombre) desde el punto de vista material. Estimo que hay una ley de carácter general en el universo, como expuse en el artículo anteriormente citado, de que "los objetos reales (materiales) están indisolublemente unidos  a elementos de la segunda manifestación", acoplados cual una llave a su cerradura.

En el caso de los seres vivos, en la materia (cuerpo de los mismos), adornada de las propiedades expuestas en mi obra "Consciencia y sensación" (ondas electromagnéticas, retroalimentación y mundo cuántico), en su segunda manifestación, destaca la llamada "sensación". Por cierto, ya definí en muchos de mis escritos que la más amplia definición de vida sería: "aglomerado información (DNA)- sensación".



Comentar que "obviar" la segunda manifestación del universo, algo que tiene la mala costumbre la Ciencia de hacer prácticamente siempre, supone no poder explicar debidamente algo tan evidente como la conciencia o el sí mismo... ¡Y es que dentro de la pura ciencia, tal como la conocemos hasta ahora, será del todo imposible dar una explicación satisfactoria a dicha conciencia!

Y ahondando en la misma idea, precisamente, una característica de la segunda manifestación es la "individuación" o la unicidad de la criatura viva, algo que estaría íntimamente relacionado con el mundo de la Cuántica: la estadística de Bose-Einstein y el entrelazamiento cuántico. La conciencia va de la mano de tal recurso.

Esta amplia perspectiva del mundo en que vivimos nos aclararía mucho de sus circunstancias. 

Sin querer extenderme más sobre lo expuesto en este primer momento, quisiera someterlo a la consideración del lector. Gracias.

viernes, 9 de junio de 2023

Sueño, infinito, realidad...

 Una reciente tarde disfrutando relajadamente del ocio y la curiosidad proporcionada por un documental televisivo de la NASA... Por cierto, un estupendo documental basado en las imágenes proporcionadas por sus artilugios enviados a lo largo de los años al espacio: Mariner, Voyager, etcétera.

Documental largo, de varias horas de duración, que explica en imágenes el recorrido viajero espacial, primero en dirección al Sol, nuestra estrella, partiendo de nuestro satélite lunar, hacia Venus y Mercurio... Después en dirección al exterior del Sistema Solar, desde Marte, Júpiter con sus satélites principales, Saturno con sus anillos y satélites más interesantes, haciendo hincapié en los colosales Io y Europa y sus posibilidades de vida extraterrestre; siguiendo por Urano y los últimos planetoides, entre ellos Plutón. A continuación, y ya basándose en las imágenes del telescopio espacial  Hubble, las estrellas más cercanas con imágenes fantásticas, así como el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, y la formidable y cercana galaxia Andrómeda. Aquí los años luz serán los que pausen nuestro caminar, pues los kilómetros se antojan una medida insignificante, 20, 30, 200 millones de años luz... púlsares, agujeros negros, gigantes rojas, enanas blancas, estrellas de neutrones, una serie de de elementos del Cosmos que nos indican su inmensidad, hasta los 13.800 millones de años donde se supone que todo nació, el mismo espacio y tiempo, en el llamado Big Bang.



La nitidez del recorrido, su "paisaje" reflejado en esas imágenes espléndidas, nos acerca a un entorno cercano en el que como en un paisaje de nuestra hermosa Tierra, sus árboles, rocas, ríos y demás nos son familiares, pertenecen a nuestra vida ordinaria, a nuestra realidad más inmediata, nuestro hábitat, nuestra casa, consustanciales con nosotros mismos (el llamado "yo" y sus circunstancias). Sí, este entorno inmediato (si así podemos tratar los años luz, tratándose del espacio) nos parece tan real, tan objetivo como el paisaje natural que nos rodea... pero, los cientos de años luz a los que se sitúan esas otras estrellas, constelaciones y galaxias cuyas imágenes solo pueden construirse de una forma un tanto abstracta a partir de métodos como el de los "anillos de Einstein", u otros más sofisticados, hacen que su realidad, su objetividad aparezca más difusa: ¡si fuera impresionista, diría que en cierto modo son impresiones, más que imágenes realmente objetivas, en otras palabras, más cercanas a la abstracción matemática!

Todo ello, y desde cierta perspectiva, se asemejaría a un sueño... para mí, desde luego. Y curioso que un especulativo observador situado a esos cientos de millones de años luz, lo apreciaría con la objetividad de su realidad inmediata, de su paisaje incontrovertible... O sea, ese, a mi parecer, sueño (por su poca definición en ese espacio inmenso), es la realidad más objetiva para tal observador... Y más teniendo en cuenta, complicando aún más la especulación, que existe un universo que por el hecho cierto de la recesión de las galaxias, ni aún con los instrumentos más avanzados, debido a la simple ley física que indica que su alejamiento se realiza a más velocidad que la de la luz, nunca podremos observarlo, ¿qué nos importa, entonces su realidad-objetividad?: ¡Parece más un sueño de una mente acalorada, infestada de manipulación abstracta matemática, una verdadera y trasnochada fe en bases científicas!

Y es que para nosotros el infinito, que a todos los efectos, dada su magnitud, es lo que nos parece, se confunde con las especulativas deducciones de un sueño, de una abstracción que en esencia parece carecer de realidad.

En lo grande, en lo inmenso, pues, la realidad se diluye al igual que en lo pequeño, en lo minúsculo, en el mundo subatómico de la cuántica, donde la realidad es totalmente especulativa, simplemente una posibilidad de existencia.

¡Sueño, infinito, realidad... todo se confunde en los límites de la abstracción!

lunes, 29 de mayo de 2023

Voluntad de... ¿trascendencia?

"Goodbye my body".

La ciencia es lo más básico en estos tiempos... El oscurantismo, la magia cedió paso a la luz, al pragmatismo, al objetivismo científico: La búsqueda más inmediata debe ir en esa dirección, pero ¿no estaremos dejando de lado algunos otros hechos que pudieran dar más consistencia a la realidad humana, al conjunto de hechos y acontecimientos que en su conjunto, aún parecen que nos desbordan?

Es cierto que después de décadas de estudio sobre la conciencia y otros fenómenos de lo más normal relacionados con la mente y la vida, no solo humana, sino animal en general, no se ha llegado a comprenderse en su totalidad, ni siquiera básicamente, su naturaleza, su trascendencia en el acontecer humano... Necesitamos un revulsivo, un cambio de perspectiva que nos sitúe con certidumbre en el frontispicio de su desvelamiento, y ello con pasos firmes, sin el devaneo continuo al que estamos acostumbrados y que conduce, lamentablemente, a una introducción en el mar de niebla en que nos encontramos, cuya única luz hacia adelante lo representa la bioquímica y la neurociencia, que necesitan de un tercer apoyo para el desarrollo global del volumen de conocimiento necesario para abordar el enorme desafío que representa la consciencia.

Un nuevo pilar que afiance y catapulte los dos anteriores, por encima de prejuicios históricamente demasiado debatidos y poco edificantes, cuya validez no ha sido nunca justificada.

Los tiempos han colocado el proceso histórico del reino de la brujería y la superstición en el pasado: ¡la ciencia no puede considerarse ya perjudicada por las mismas, debido a su obsolescencia, y sí por el contrario puede aprovecharse de ellas, extrayendo de sus entrañas sus principios y bases útiles, sin peligro de contaminación! ¡Simplemente por ridícula, sería una mayor implementación de aquellas!

La evolución sí es un proceso que hizo posible la emergencia desde la nada (si llamamos nada, erróneamente, la pura materia inerte) de la vida, esa "cualidad" tan extraordinaria que poseemos las criaturas de ella adornadas... Y se creó la mente, la sensibilidad, la consciencia, la unicidad de las criaturas (si queremos expresarlo así, su "yo"). Sí, de esa materia inerte procedió todo lo demás...

Aún cuando la experiencia enseña que el defecto en alguna de las características que acompañan al ser vivo, le hacen perder transitoriamente la consciencia, aún cuando la mente no siempre es consciente (inconsciente) y existen períodos parecidos a simple vida latente, hay una cierta ligación que acompaña siempre al ser vivo (campo psíquico). Podría considerarse, desde el punto de vista de la teoría física que esa ligación tiene mucho que ver con las novedosas propiedades cuánticos de entrelazamiento tanto en el espacio como en el tiempo (aún por ver).

Y aquí es el momento oportuno de exponer el "salto" que propongo acerca del tercer apoyo, tercera dimensión precisa para la construcción del edificio completo necesario para explicar la complejidad de ese campo psíquico.

Aunque la mente tiene su base en la materialidad, cuya ausencia es una condición conocida de su desaparición (algo consagrado por le experiencia), ¿no es hora de abordar la posibilidad de su posible "desprendimiento" de la misma, iniciando así el camino de un ascenso hacia un campo indefinido, cual pompas de gas desprendidas de un líquido en ebullición?... Una visión poética de un fenómeno, ¿con posible grado de verosimilitud?

Estamos introduciéndonos, sí, en nuevos terrenos que traspasan lo puramente científico que actualmente reconocemos, pero que aportan un posible tercer apoyo en busca de la esencia de lo mental, y en consecuencia en su posible potenciación exponencial y hacia los desconocido, un mundo ignoto.

En esa dirección romperíamos los lazos que nos unen con lo puramente material, haciendo posible la libre existencia, por sí, de lo mental, conservando un profundo respeto y reconocimiento de aquella parte material que fue su cuerpo (de la criatura viva), pero con una "separación" suficiente y básica de la misma que lo "auparía" a esa nueva condición... Sí, trascendencia, aspiración a tal realización...  Mas, ¿cuál puede ser, entonces, la fuerza capaz de tal proeza?... Escuchando al genio de Schopenhauer, la "Voluntad"... La "Voluntad" inició el glorioso camino de la vida, y podría ser capaz, también, en su evolución, de iniciar la abstractiva senda que conduce a la "iluminación", desprovista ya del enorme peso inercial de la materialidad... ¡Los precedentes son numerosos, aunque en la actualidad muy desvalorizados, y solo considerados en los terrenos de la fe, el pensamiento y la religión... pero quizás sea el único camino que pueda llevarnos al conocimiento completo de la mente y la consciencia!



Un Buda, un Jesús de Nazaret, el mismo profeta Mahoma, ¿no despreciaron el materialismo terrenal que se oponía a la mística de lo inefable donde situaban su nuevo mundo?

Así, en la senda que propongo y con orgullo y agradecimiento, ahora sí podemos despedir a lo externo de nuestra apariencia, como la etapa final de nuestra metamorfosis:

"Goodbye my body".

viernes, 14 de abril de 2023

El universo de hechos: el universo "humano"

 Las herramientas están puestas: El sentido del universo; Más allá de la vida; Consciencia y sensación; La consciencia como agente moldeador y creador del universo; ¿Por qué apareció la consciencia?; El libre albedrío; Azar creador; Caos, empatía y tiempo; El mundo de la interioridad; ¿Qué es la vida? El misterio persiste; Principios de la unicidad del yo; Física y consciencia; La huella en el universo de cada vida; Escrutando más allá de la vida; La consciencia como demiurgo; y un largo etcétera perteneciente a la obra del autor, Pensamientos.

Otras obras: Sueño o realidad; El tiempo (una revisión); Multiverso y realidad; Accesible e inaccesible; Vida y mente. Ciencia y misterio.

Además, el recientemente artículo publicado (Foro Esencia), "Acerca de la realidad", me da pie para exponer mi última y más sugestiva hipótesis: "Hay un universo de los hechos, los acontecimientos firmemente establecidos tras los sucesivos colapsos de las omnipresentes funciones de onda cuánticas"; "un universo que parece circunscrito a la consciencia humana, que se adapta como el símil del guante a la mano".

El aparente caos cuántico con, a nuestro parecer, sus extrañas propiedades, queda difuminado, tras su indeterminista colección de potenciales posibilidades o probabilidades, en un mundo de luz (emergiendo de tales sombras) en el que los sucesos son únicos, determinados por las precisas medidas obtenidas, cuando se le pregunta con la consciencia y la inteligencia que nos adorna (humana). El resultado más evidente es el cuadro determinista (aquí "Dios no juega a los dados") que presenta la Relatividad General de Einstein. Para el genio alemán, pasado, presente y futuro "están ya escritos": ¡Algo del pasado, puede ser también presente y hasta futuro! (Distintos sistemas inerciales, agujeros negros, u otros objetos relativistas). Si esa historia está ya configurada (mas, curioso, no en detrimento de la libertad de la criatura actuante o su libertad de albedrío), el presente posee el mismo papel que el pasado y el futuro, con la salvedad que el presente es el "creador" del suceso, hecho o acontecimiento, como "reservorio" de la acción.



La extraordinaria revalorización del presente en nuestras sociedades modernas, considerándolo como lo único "vivo" es, en este "universo de los hechos", nada más relevante que el pasado y el futuro: ¡Todos son partícipes de la misma historia: la historia del universo de los hechos!: ¡Amigo antepasado, hermano, somos compañeros del mismo mundo!

Consciencia, Creación y Evolución

  ¿Una reedición de la "Evolución creadora" de Bergson? Por supuesto que no, aunque el concepto de "elán vital", impulso...