viernes, 24 de marzo de 2023

España-Hispania: ¡Rebelión del ciudadano!

 ¡Fuera organizaciones políticamente contaminadas! El caso de los sindicatos es claro, pero hay muchas otras que permanecen en la mente del ciudadano.

¡Qué espectáculo, señor, con ocasión de la reciente moción de censura! Tamames ha hecho saltar los colores a esta Cámara de políticos sin rumbo, paniaguados del poder sin verdadera conciencia del por qué y para qué fueron elegidos por el pueblo: ¡el sufrido pueblo!

¡Una llamada de atención a un Congreso con tan baja calidad que tiene todas las papeletas para su desaparición/extinción!

El ciudadano exige, ¡exijo!, una democracia plena, ¡nada de mal menor!... Claro está, en una cámara civilizada debe haber un mínimo de bases, acciones o planteamientos reconocidos por todos: ¿Les suena aquello de política de Estado?


Una democracia limpia de tanta corrupción, un mal tan general que no sabemos donde están ya los verdaderamente sanos o exentos de tal enfermedad. Una democracia donde en sus Cámaras sea la libertad de expresión, sin ataduras, la que reine y no una "cla de políticos" adorando a su jefe... Tal como están las cosas solo diez diputados, uno por cada partido, realizarían la misma labor.

¡Rebelión de ciudadanos! ¡Nunca más necesaria!

lunes, 6 de marzo de 2023

¿Correcciones en la democracia?

 En base a mi reciente artículo titulado "Pasado y cambio de perspectiva", haré alguna reflexión acerca de la conveniencia de cierto cambio en la base de las teóricas democracias liberales occidentales al uso. Y es que para mí, los años transcurridos a lo largo de los siglos XIX, XX y lo que llevamos del XXI, aconsejan realizar pequeños cambios o matices respecto a la base democrática característica del llamado "sufragio universal". 

No en vano se nota una cierta tendencia al autoritarismo ya en demasiados países, de suficiente entidad para que tengamos muy en cuenta la señal que nos transmite. ¿Estamos seguros que tales disfunciones en las autodenominadas democracias "al estilo iberoamericano", o el mismo sistema político de la Federación Rusa de Putin, no encierran en sí cierta necesidad de cambios en la democracia?

En el artículo anteriormente citado expresé que el observador, en cierto modo "imparcial" (entre comillas), lo representaban los sabios ya ancianos por su menor apego a los cambios del futuro, para salvaguardar su pasado; así sus juicios son los humanamente más imparciales, y por ello sus decisiones más objetivas. Opiné que eso no acontecía en general en el adulto y el joven, mucho más apremiados en sus circunstancias del presente: ¡Juicios más subjetivos que los del sabio anciano!... En otras palabras, el "distanciamiento" es clave para la toma de decisiones lo más objetivas posibles: ¡lo cercano temporal origina, en multitud de casos, tomas de decisión erróneas!

Ahora propongo otro tipo de cercanía respecto a los hechos. Esta vez la cercanía no va a caballo del tiempo, sino de la información. Nos sentamos cómodamente en el salón ante nuestro televisor y, precisamente, el "empacho" de información es inmediato... Estamos en período preelectoral en España, pero nuestras conclusiones son las mismas para casi todos los países en períodos similares. 

Yo diría que sufrimos un exceso de información, una sobreinformación... y, ¿en qué sentido? Me explicaré.

Es virtuoso que el votante esté bien informado: esta es la base del sufragio universal de las democracias... Pero, esa "buena" información lo será si le es útil al individuo que va a votar; nadie duda que dentro de la enorme profusión de mensajes que son "lanzados" sobre el votante, lógicamente "algunas" de tales informaciones le serán útiles, pero ante el marasmo impresionante de tal invasión de intimidad, se corre el riesgo de enmarañar aquello que en potencia sí le era útil, con otras informaciones que no lo son en absoluto, y que consecuentemente pueden impedirle reconocer con objetividad aquello que le conviene: sus verdaderos intereses, sus prioridades.

En este caso, la "cercanía", como en el símil del pasado temporal del artículo anterior, impide al ciudadano-votante adquirir la objetividad que se necesita para un sufragio universal verdaderamente justo, sin tergiversaciones que conduzcan en direcciones o intenciones inconfesables (influencia de poderes ocultos nada favorables para la comunidad o la sociedad en sí).



Hay que proteger al ciudadano ante tales desmanes... sí, desmanes que originan la tremenda profusión de medios audiovisuales que en los períodos electorales son verdadera plaga. (El votante solo descansa, gracias a Dios, cuando deposita su voto en la urna: ¡Qué liberación!)

Esta "sobreinformación" es dañina pare el individuo, nada útil para él... Se da todo tipo de manipulación que conduce a unos resultados nada favorables para una sociedad sana y justa... Desaparece la "objetividad" necesaria para el desarrollo de un "sufragio universal" justo... A grosso modo, la "subjetividad" del ciudadano-votante alcanza hitos inasumibles, resultado de tanta "sobreinformación"... Tal situación, tales planteamientos, requieren un "ajuste" importante en bien de la necesaria "objetividad" que requiere el sufragio universal de las democracias occidentales: ¡El control de los medios se hace imprescindible! ¿De ahí esa observada tendencia al autoritarismo anteriormente citado, pretendiendo corregir lo apuntado? Lástima que esto de pie para que, en multitud de ocasiones, los sistemas políticos acaben en verdaderas dictaduras, ¡cómo no!, alentadas por el Poder: ¡Una mala salida para un problema, que como vemos, es real, pero que indudablemente hay que darle una buena solución!

El ciudadano-votante debe estar bien informado desde luego (no sobre informado), pero en los asuntos que prioritariamente le atañen; lo contrario le acarreará desorientación, cierta angustia, desánimo y graves errores en su elección.

Ahora, como siempre, ahí está el quid de la cuestión: ¿Cómo y quienes deben realizar el control?

Las democracias requieren una puesta a punto para el tiempo que nos acompaña, de ahí la "desintonía" actual entre "democracias liberales occidentales" y las variadas "autocracias" existentes. ¿Cuál será el desenlace?

martes, 28 de febrero de 2023

El pasado y el cambio de perspectiva

 Qué mejor que la perspectiva del observador que se siente alejado de la trama que se desarrolla en el escenario de la vida, sin ser influenciado directamente por la misma. La objetividad lo agradecerá. El pensamiento será mucho más libre, sin las acucias del momento.

Por eso me pongo en la perspectiva del pensador situado en un instante del futuro, analizando la situación del pasado, e hilando más el rizo, podemos analizar la situación actual si imaginariamente nos situamos en un previsible futuro, desde el que analizamos la situación actual... Todo teórico, pero para un filósofo, un pensador, muy sugerente.

Claro está, desvirtuaríamos nuestro análisis si nuestra intención es sacar rédito de tales elucubraciones: la imparcialidad se resentiría y nuestro análisis dejaría de tener valor. Por lo cual, el observador ideal sería aquel que por su naturaleza no deseara o quisiera cambiar tal pasado (algo imposible por la paradoja del abuelo). Tal circunstancia conduce a la revalorización del sabio anciano: ¡el perfecto observador al respecto! ¡Su vida es casi toda pasado, su pasado, que quiere conservar en el futuro!



Y la historia da fe de tales especulaciones: el anciano sabio de la tribu era reconocido, valorado en su justo término, como consejero para el devenir de la comunidad.

El sabio cambia de perspectiva, en ese viaje temporal, orientando en gran manera el camino a proseguir: ¡Se hace camino al andar, pero la brújula es la consciencia del viejo! 

¡Un valor de la ancianidad, una donación a la comunidad!

lunes, 13 de febrero de 2023

Supervivencia

 "... de la Civilización humana"

Esa debe ser nuestra primera preocupación en las circunstancias presentes... En mi caso particular, no es un temor verdaderamente significativo: ¡Me queda mucho menos tiempo hacia el futuro, que lo ya pasado!

Mi preocupación va más allá, por lo que "dejamos aquí": ¡hijos, nietos y demás descendientes! En otras palabras y globalmente, y yendo más lejos "la propia civilización humana", "la estirpe humana". Es una obligación moral, instintiva que obedece a la básica obligación de "dejar a los que nos siguen al menos lo que nos dejaron a nosotros".

No quiero repetirme en lo que se expone en mi reciente artículo sobre nuestro problemático futuro como sociedad, tales son las amenazas actuales y futuras que nos acompañan... En el citado artículo solo veía la solución, precisamente la menos probable, que consiste en afianzarnos en lo que siempre ha sido la verdadera cualidad más esencial del humano: su sensibilidad, su profundo lado interno impulsor de la vida, de su evolución, y que nos hizo realmente humanos... En ese viaje no nos acompañará la Tecnología, por lo menos por lo que conocemos hasta ahora, que presenta visos más de enemiga que de amiga... En tal punto, si queremos nuestra propia supervivencia, mientras no existan las herramientas necesarias para su efectivo control al respecto, debemos obviarla, aferrándonos fuertemente a ese espíritu interno que nos hace humanos y que debemos, por evidencia conocida, conservar ("más vale malo conocido -no es el caso-, que bueno por conocer"), y recelar de esa IA (Inteligencia Artificial), y sus paralelas, robótica e informática, digitalización y globalización,  que parecen hacernos "cada vez más pequeños", empoderando, por el contrario, a la máquina (robot) que pudiera "acorralar", por accidente u otra causa, al humano como tal.


Por ello quisiera advertir y promover en la opinión pública una cruzada contra la negrura de la previsión que acompaña a la ecuación de Drake respecto a la desaparición de civilizaciones inteligentes en el universo: ¡Que no se cumpla en nuestro caso! Por consiguiente, la revolución ahora, la más crucial, es la que nos ayude a atajar por todos los medios tal pesimista previsión: "Nuestra principal preocupación, y en consecuencia, nuestras acciones, deben ir encaminadas a la defensa de la civilización, la estirpe humana, su SUPERVIVENCIA".

¡La SUPERVIVENCIA de nuestra civilización es la cruzada que propongo con el mayor énfasis, y en ello no escatimaré esfuerzos! ¡Sensibilicemos a la opinión pública, con carácter urgente, hacia tal objetivo!

jueves, 9 de febrero de 2023

Una humanidad sin futuro, excepto... si elegimos el difícil camino de lo virtuoso

 Todo parece avocarnos al caos y la destrucción: ¡el suicidio colectivo de la civilización humana es el destino más previsible, que hasta la IA (Inteligencia Artificial) acierta a prever!

Para la IA casi la única posibilidad de torcer tal previsión sería el aumento significativo de eutanasias para reducir en mucho la población mayor o anciana del planeta, a la vez que reducir de forma drástica los nacimientos.

El sin fin de problemas acuciantes que nos rodean como civilización no para de aumentar: las consabidas pandemias, el holocausto nuclear, etcétera.

El llamado "Reloj del fin del mundo" apunta sus agujas muchísimo más cerca de las 12 (el Apocalipsis). Las causas: solo hace falta oír los telediarios (el surgimiento de nuevas guerras, aumento de la tecnología militar -misiles hipersónicos, aumento de cabezas nucleares, etcétera-, terrorismo, hambrunas, etcétera, etcétera).



La tecnología, algo que en sí debería actuar en beneficio de la humanidad, del individuo, se comporta totalmente al contrario, pues los poderes son los más interesados en utilizar sus enormes posibilidades, haciendo que cada vez sea mayor la brecha entre el individuo, la ciudadanía y los poderes que les controlan. Consecuencia: las autocracias van en aumento, en contra de los poderes democráticos, de las Constituciones y de las Leyes que defendían los Derechos Humanos consagrados por la ONU... Parece que damos pasos hacia atrás, y el ciudadano ante esto, cada vez está más alarmado.

Todas las reuniones que se realizan con carácter mundial para tratar de limitar las armas de destrucción masiva, etcétera, se quedan prácticamente en el papel, pues quien gasta ingentes recursos para asegurar su primacía, no puede "tirar por la borda" alegremente los mismos... ¡Solo habría un cambio si hubiese una objetiva amenaza externa a todo el planeta (teórica invasión alienígena, impacto previsto de un gran meteorito, o causas semejantes)!

Estudiando todas las posibilidades, la tecnología actual conduce inevitablemente a la pérdida del poder individual de cada persona, que solo puede desembocar en el caos y la destrucción... Como se ha apuntado en repetidas ocasiones, quizás la paradoja del "silencio extraterrestre" no sea más que la triste comprobación del poder de autodestrucción de cada civilización existente en el universo al llegar a un nivel de desarrollo determinado.

¿Estamos nosotros, como civilización humana, llegando a ese extremo?

Para que se incumpla tan pesimista previsión, debemos cambiar drásticamente el rumbo: ¡Hay que supeditar de forma fehaciente la tecnología al humanismo que, indudablemente, atesoramos en nuestro interior!

Todo parece desviarnos de tal sendero, por eso caos y destrucción es nuestro más previsible y no muy dilatado futuro... excepto si elegimos el camino más difícil que conduce al comportamiento más virtuoso: el que supone lo más noble y sensible de nuestra espiritualidad, de nuestro más hondo sentido interno.

¡Ahora si acucia este loable cambio de rumbo!

lunes, 23 de enero de 2023

Vida: Colisión entre dos mundos

 Este artículo es continuación de los siguientes de este mismo Blog: "El yo y la inconsciencia" y "Esencia y dinámica del Mundo (I) y (II)". Su lectura es imprescindible.

Parto de la base de la existencia de dos mundos (establecidos en los artículos citados): el representado por el Inconsciente y el que corresponde al universo físico o material. Cada uno de ellos tiene sus especiales características; el segundo sus conocidas coordenadas espaciotemporales, el mundo ordinario en el que nos desenvolvemos; en el primero hago residir el mundo de cualidades relacionadas profundamente con la mente y la psiquis: voluntad, sensación, unicidad, etcétera. Así que este último se presenta a sí mismo como único, continuo y modulable. Sí, sin partes diferenciadas excluyentes o separadas.

La Colisión, yo diría mejor contacto entre ambos mundos, viene representado por el Ego o "yo", y como tal presenta características de uno y otro mundo. Al presentarse dentro del tiempo, es el presente la fase en que reside y en ella ejerce su dominio; posee un comportamiento reflejado en las acciones que ejercita sobre su entorno (la naturaleza). Y es la voluntad que reside en el mundo del Inconsciente el motor de ese Ego, así como las pulsiones, instintos, etcétera, que influyen en su toma de decisiones... A su través, el mundo físico (la naturaleza) incide sobre el Inconsciente, marcándole pautas, sucesos o acontecimientos que quedan grabados en su interior como hitos o eventos psicológicos, señales internas en el Inconsciente de tales hechos y de las circunstancias temporales en que sucedieron, junto al entorno de los mismos.

Todo ello acrecienta la toma de conciencia de la criatura viva como individuo, su reconocimiento como individualidad, su existencia (su sí mismo). En cierta forma, pues, graba en su interior todo lo vivido por los "presentes" sucesivos de su vida: ¡Como si el tiempo (al que en esencia es ajeno), se "incrustase" en su interior! Hablando impropiamente, la inicial "indiferenciada sustancia" del Inconsciente (quiere decir que no tiene dueño o sujeto al que pertenezca), quedaría después revestida de un sujeto, individuo o criatura, cuya esencia o individualidad va a ser ese Inconsciente, fruto del comportamiento o acciones (en los presentes) del Ego a lo largo de su vida.



El Inconsciente, a su vez, empodera al Ego por medio de su voluntad, energía psíquica (libido), pulsiones, instintos, etcétera, para poder "actuar" en el universo físico (entorno, naturaleza): reviste al Ego de cualidades como la sensibilidad, o el reconocimiento de la belleza, en suma, además, de las llamadas virtudes morales, guiado por su especializado Superego.

No podemos hacer "particiones" temporales en el Inconsciente, como consecuencia de su "acoplo" con los distintos presentes: ¡El tiempo no "señorea" sobre el mundo del Inconsciente!, porque todo sentimiento, sensación o emoción de cada presente, aunque se "incorpora" en el Inconsciente,  se "difumina" en él, en su integridad total, sin embargo, la voluntad o deseos del Inconsciente, procedan de donde procedan de su interioridad, sí pueden reflejarse en un instante determinado (presente) del Ego. Aquí si puede darse la partición, dada la existencia temporal de ese Ego, dentro de la llamada flecha del tiempo (pasado, presente y futuro).

Todo ello hace posible la evolución en la vida, por que el universo físico, sin el motor del Inconsciente sería una "semilla estéril" incapaz de crear vida.

El Ego se dota, en su contacto con el universo físico, de la consciencia necesaria para su presencia en el mismo: ¡Esa parte del Inconsciente trasladado a la luz de la consciencia! ¡Y esa consciencia (en mi opinión, con raíces en el fondo asentadas en la Cuántica) es capaz, entonces, de acrecentar el universo físico por "decantación" de potenciales posibilidades, y así "crear" nuevo mundo! Y ese "contacto" o "colisión" de los mundos de la Inconsciencia y la materialidad física, hace posible el reinado de las "consciencias" creadoras de vida, de la misma totalidad del universo.

De igual forma, cuando la carga psicológica de un acontecimiento histórico, posee la suficiente magnitud, puede producirse el "salto" del mismo en cualquier dirección del tiempo (aún cuando el Inconsciente "puro" es ajeno al tiempo), abriéndose un abanico de posibilidades (parapsicología) entre las que estarían la adivinación, y las propias regresiones.

Lo que está claro es que la materia no crea la psiquis; es la psiquis quien se "acopla" a la materia.

¡El Ego es caduco; el Inconsciente perdura!

jueves, 19 de enero de 2023

Esencia y dinámica del Mundo (II)

 "Ontogénesis"

Continúo con la segunda parte del artículo.

En esta entrega he de hacer hincapié en algo fundamental, que no fue tan explícito en la primera parte, y es, una vez más, destacar la sustancial importancia del observador, siguiendo con la línea marcada por Einstein en su teoría relativista. El lema que se erige como clave de la psiquis es:

"El observador está siempre fuera; nunca dentro."

Ello quiere decir que el observador, quien da fe de lo existente, quien realiza las mediciones, lo hace distanciado de lo que ve, y viene aquí a colación el antiguo símil de la ventana que tanto y tanto utilicé en obras anteriores: "observamos a través del marco de una ventana, hacia el exterior, la naturaleza, el universo físico"; de donde se deduce que nunca podemos observarnos a nosotros mismos, nuestra interioridad, por eso es tan difícil la práctica de la "introversión": solo podemos "conocernos" relativamente, observando lo que se ve "a través de la ventana", que comprende también nuestras acciones sobre esta naturaleza, lo que indirectamente puede hacernos comprender lo que podemos ser nosotros mismos, ya que al averiguar las leyes que existen en esa naturaleza, algunas proceden de nuestras propias acciones en tal entorno, y fruto de ello aportarán cierto conocimiento de nuestra interioridad.

Consecuencias: En primer lugar poder explicar la constitución del "yo", pues la Reflexión de eso que observamos en el entorno acerca de nosotros, su retroalimentación, produce en el Inconsciente, agente final de la acción volitiva, en una especie de narcisismo, la formación o diferenciación en dicho Inconsciente del "yo" o Ego, ya con cierta "autonomía" respecto al propio Inconsciente. En segundo lugar, todo esto nos da la explicación de por qué a la Ciencia le resulta tan difícil estudiar el Inconsciente, consecuencia de la falta de un observador "válido", pues el conocimiento del mismo solo puede alcanzarse tímidamente de la forma indirecta apuntada, sin un observador "puro" como requiere la propia Ciencia, pues apenas es posible la medida precisa dentro de las coordenadas imprescindibles en Ciencia, de espacio y tiempo , que no tiene nada que ver con el principio de incertidumbre de Heisenberg.



La libido, según Freud y Jung, es la energía psíquica, que explica variadas propiedades de la mente como la propia Voluntad, defendida tan arduamente por Schopenhauer.

Así que una primera descripción de la constitución básica de la psiquis y del mismo Inconsciente, sería que éste en un principio es una "sustancia" indiferenciada, pero con la capacidad de poder producir en su seno tanto al Ego, como al Superego. Al Ego como lo he descrito y al Superego como una forma cómoda de elaborar dentro de él un "pináculo" difícil de manejar, manteniéndolo a salvo de las circunstancias extraordinariamente variables que se presentan en el funcionamiento (pensamiento, pulsiones, etcétera) del propio Inconsciente.

Estoy describiendo, por consiguiente, una especie de "ontogénesis del Inconsciente", a la que habría que añadir todo el proceso de "individualización" interna, debido a las propias acciones del Ego en los sucesivos presentes.

Como advertí, el Inconsciente como fuerza prístina del Mundo no está localizado ni en espacio, ni en tiempo, coordenada que le son ajenas. Solo existen modulaciones en su interior. Está, pues, fuera de la propia Física, esa ciencia básica que es la raíz de la propia Ciencia. Precisamente, tal presupuesto es la base de mi obra "Accesible e inaccesible".

Vuelvo a recalcar que en mi opinión, la raíz del misterio de la psiquis radica en el observador (en el fondo el propio Inconsciente, que es pero no está) ausente para su interioridad, y sin él no es posible el pensamiento puramente científico.

Por último, me hago eco de la conocida expresión de Lao Tsé:

"Nacer es llegar; morir es volver". Que transformaría en "Nacer es llegar (a ser); morir es volver (al Padre; la Materia primigenia). Ese volver ha completado la existencia de la criatura viva como individuo: ¡El Inconsciente contiene ya en sí la individualización completa, que se ha ido modulando a lo largo de la vida de la criatura en base a las acciones históricas del Ego (yo)! ¡ El Mundo es el entorno necesario que permite la autocreación del Ser!

Consciencia, Creación y Evolución

  ¿Una reedición de la "Evolución creadora" de Bergson? Por supuesto que no, aunque el concepto de "elán vital", impulso...