miércoles, 19 de agosto de 2020

El dogmatismo injustificado de algunas afirmaciones tildadas de científicas: el límite de la informática


La vida es un "aglomerado" de información y sensación... Una "imbricada" y sutil relación entre ambas, caracterizada, tal armonización entre materia-información y "qualitas", en su nota más sobresaliente: la sensación.

Nuestros conceptos "descartianos" de alma y cuerpo quedaron atrás, pero en esencia el meollo de toda esta cuestión sigue escondiéndose en una bruma que para algunos científicos (neurocientíficos) se les hace insufrible...

Todos conocemos cuales son los elementos que caracterizan la vida... Y es la empatía la que nos enseña que lo que subjetivamente sentimos debe obrar de igual modo en nuestros semejantes... Y en este terreno hay que andar con pies de plomo, pues, aún en cabezas bien amuebladas, veteranas y bien documentadas, la especulación, yo diría dogmática, abunda... lo que representa verdaderos pasos en falso, cuando no retrocesos, en el camino de la clarificación y la verdad...

Hay que asentar ideas básicas basadas en premisas harto evidentes, que inicien el camino en pos de lo más sensato y verdadero... ¡dejemos los dogmas para la religión!

Ciñiéndonos a lo que más conocemos, tanto objetiva como subjetivamente, en la criatura humana, sus potencialidades se desarrollan en su totalidad si acudimos a los dos polos básicos de su constitución, que sin ir más lejos y por simplicidad, vienen implícitamente inscritos en el adagio "mens sana in corpore sano"...

El cuerpo es materia, pero algo más, "materia viviente", y en ese último apellido se disfraza lo que llamamos "qualitas", que tiene que ver con la mente, la sensación, el sentimiento de individualidad...

Ahora sí, voy a abordar las especulaciones, para mí dogmáticas, que vienen del campo de la informática (IA y neurociencia tienen mucho que ver)...

¿Desde cuándo la informática es el caballo desbocado en el que se ha transformado tal campo?... Los éxitos de la informática son tan numerosos y asombrosos que son campo abonado para admitir cualquier especulación... pero, no obviemos que no hay nada infinito, absoluto (la relatividad del pensamiento en el siglo XX así nos lo ha enseñado).

¿De dónde se ha extraído el "dogma" de que la "eternidad" de una mente humana podrá asegurarse "almacenándola" en un "recipiente" informático (software) suficientemente desarrollado y sofisticado?... Y la "qualitas", ¿sabemos a ciencia cierta qué es?

Hay varios hechos fehacientes que pueden darnos pistas al respecto:

1. La aplicación de la anestesia hoy, gracias a sus usos médicos, ha demostrado la ausencia de sensación del "estar" (en el mundo) cuando se está bajo su influencia: ¡es un impasse en la "sensación vital" que sólo emerge tras el "despertar"...
2. Los procedimientos de "resurrección", si podemos llamarlos así, de la vuelta del coma, inducido o no, sólo ocurre si se mantiene el cuerpo con las constantes adecuadas para ello.

La conclusión es que la "qualitas" se compone de elementos subjetivos, pero básicos, en una criatura viva... Pero la "qualitas" solo aparece cuando el cuerpo (materia-información) posee la "homeostasis" y constantes adecuadas... de lo contrario permanece ausente... Son condiciones necesarias y suficientes para que una criatura permanezca viva...

Supongamos que se produce el óbito... si pudiéramos conservar el cuerpo, al menos el cerebro, en una "suspensión vital" (no ha habido muerte catastrófica de células -neuronas), podemos proceder a la "resurrección"... de ese cuerpo (criatura), o si se quiere, de su cerebro... Se supone que durante un tiempo limitado, pues la vida es un proceso fuera del equilibrio que hay que mantener, aportando otros elementos exteriores...

Obrando así, puede concebirse que un cerebro pudiese conservar el software informático que en realidad es, compuesto por células vivas -neuronas-, "transmitiéndolo" (algo que hoy por hoy es imposible) a un dispositivo electrónico o de otro tipo que pudiera absorber el software completo del cerebro... No obstante, ¿se podrán almacenar las sensaciones y emociones sentidas en el pasado, cuando todo recuerdo precisa, de algún modo, revivir la sensación pasada?... No olvidemos que los presentes son "transcurrentes", es decir, que encierran en sí también una parte del pasado y se abren hacia el futuro, y la vida es una sucesión de presentes... luego una especie de "transcurrencia vital"... ¿Cómo puede abordarse ésto informáticamente?...

Utopía sí, ¿pero con posibilidades reales de realización en el futuro?

miércoles, 12 de agosto de 2020

Pazos: arboreto y refugio de la avifauna



Como arboreto, ya en otros artículos se expusieron fotográficamente algunas de las especies que existen en el jardín: abetos, alcornoque, cedros, ciruelos, ciprés, enebro, laurel, magnolio, Pinus sylvestris, Pinus nigra, pino piñonero, tejo, Thuja esmeralda, Thuja occidentalis, nogal, castaño, peral, sauce, Acer canadiensis, acer real, chopo, manzano, peral, melocotonero, membrillero, guindo, cerezos, pruno, etcétera. Y como arbustos y otras plantas, una gran variedad como: abelia, acebo, alhelí, lirio, aligustre, aucaria, bambú, boj, caléndula, clavelina, petunia, citronela, cortaduría, cotonoaster, crisantemo, curri, forsytia, gladiolo, narciso, jacinto, santolina, uña de gato, vinca, etcétera.

Desde un primer momento quisimos hacer del jardín un verdadero refugio de la avifauna del Parque Regional de la Sierra de Guadarrama en Peguerinos (Ávila), y no solo la avifauna: son tantas las plantas con flor que toda clase de insectos, en particular mariposas, nos visitan... Yo creo que todas las especies de las mismas que existían años atrás en la ribera del río de la Aceña han ascendido, por el cambio climático, a estos lares: multitud de lobitos, Papilio machaon, Iphclydes podalirius, Vanessa atalanta, blanca de la col, Melanergia galathea, nacarada, ortiguera, Inachis Io (pavo real), Colias croceus, Aporia crataegi (blanca del magnolio), Archia caja y villia, limonera, esfinge, zigena, etcétera.

Además, otro tipo de animales, como el lagarto ocelado, la lagartija serrana y otras, sapos y ranita de San Antonio, y hasta algún que otro zorro, han venido a apropiarse de las "viandas" que asignamos nominalmente a todo tipo de aves, que aunque muchas de ellas son carnívoras o insectívoras, no desprecian la miga de pan, la comida de nuestro gato u otros "manjares".

De la avifauna, la relación de visitantes es enorme... Empezando por los más grandes, hasta los más pequeños: urracas, grajas, arrendajos, pájaros carpinteros, zorzales real y común, rabilargos, abubillas, mirlos, estorninos, alguna pequeña ave rapaz, verderones, gorriones, acentor, piquituerto, pinzón común, colirrojo, roquero, collalba, escribano, ruiseñor, pardillo, curruca, jilquero, petirrojo, carbonero, herrerillo, mosquitero, reyezuelo... y me dejaré alguno.

Los cielos son dominio de buitres y águilas... pero a estos no los alimentamos (se lo buscan solos)...

Respecto a los rabilargos, como anécdota, contaré que allá por los primeros años de los 70 del siglo pasado, me sorprendió observar en la Sierra de Gredos, tal ave de tonos azules y de bonita "hechura"... Consulté al respecto, y en aquel momento solo existía o vivía en China y Japón, y curiosamente en Gredos (¡quién la traería!)... Hoy se ha extendido por toda la Península.

¡El jardín es para el monte y sus habitantes, y el monte entró de lleno en el jardín!

miércoles, 5 de agosto de 2020

Caos y oscuridad





Aquello a lo que se denominó Dios, en verdad sigue siendo un verdadero misterio, al menos desde el enfoque científico, manteniendo en solfa la fe religiosa... Por ello, quizás la metafísica hoy está en sus horas más bajas. Precisamente en esto consistía el "meollo" de mi último artículo: "Metafísica de los grises".

No voy a repetirme en cuanto a lo dicho en el citado artículo, pero sí recalcar la necesidad de plantear de forma sería la discusión sobre una nueva metafísica tan necesaria para la criatura humana de forma individual, pues al fin y al cabo, todos sin excepción nos encontraremos personalmente ante lo trascendental, el paso entre la vida y la muerte, donde los principios básicos y fundamentales del hecho vital propio se presenta con toda su trascendencia... Ahí, una metafísica, eso sí, de acuerdo con los nuevos tiempos, nos será fundamental...

Así que, por todo ello me veo en la necesidad de volver a abordar el tema de la trascendencia, del significado del ser, del papel, si existe, que tenemos asignado después de tal trance...

Dentro de la metafísica, la teología, el concepto de Dios, sigue representando una parte sustancial, yo diría crucial... Aparte de las religiones clásicas, donde representa su base fundamental, otros movimientos como la consabida New Age, o la que profesan no pocos científicos, como el propio Einstein, también admiten la existencia de una Criatura única, fuera de lo normal, y a la que deberíamos todo...

No quiero tomar partido, primero por ser algo tan subjetivo que cada uno lleva dentro su propia idea de Dios... Ahora bien, no puedo ser ajeno a la cuestión... Yo también tengo mi criterio... Resumiendo mucho, mi dios no es único, ni infinitamente poderoso, pues creo que hay una fase, digamos pre-dios, anterior a todo y de la que surge hasta el propio dios: sería el "caos" del inicio, muy parecido al Tao que da origen al Taoísmo... El azar sería una manifestación del mismo, y hasta ese dios en el que creo se vería sometido a esa "potencialidad"... Como consecuencia, su poderío se vería "mermado" por tal circunstancia: ¡Es "hijo" del mismo, por lo que no puede evitar su origen!... pero, en su beneficio, si puede considerarse así, "el mal" (en particular, lo que se había considerado secularmente "el problema de la existencia del mal en el mundo") sería ajeno a él, ... es más, habría una dedicación muy especial por su parte para tratar de "atajarlo" (cuando ello fuese posible, puesto que el reino del caos-azar, como origen de todo, mantiene su vigencia).

Bueno, en verdad no era este el motivo del presente artículo, pues, como refleja el título, es la metáfora del "caos y la oscuridad" lo que quisiera reflejar...

La oscuridad, si es total, se presenta como algo indiferenciado: ¡no puede observarse nada ante una ausencia de luz total!... Por eso, la equiparo a un caos completo, sin matices que puedan diferenciar nada concreto...

Una noche pasé en vela, ante una oscuridad que solo produce miedo al no saber a qué atenernos, ante lo que nos pudiéramos encontrar, y por tanto, qué medidas tomar (el ser humano tiene miedo a la oscuridad como reminiscencia de los peligros que le acechaban en los momentos de la prehistoria).

Y en la tenue luz del amanecer, empezaron a presentarse las primeras difusas imágenes que, "transparentaban" ya los primeros objetos del entorno: elementos conocidos, y como tal desmitificados del peligro anteriormente imaginado...

Me pareció una revelación. Desde la oscuridad (el símil del caos), la luz (que asimilé a la acción de dios) empezaba a crear imágenes, los seres que representaban... Nuestro espíritu acrecienta su esencia, su tranquilidad, su serenidad ante el dominio de la luz (dios), la creación continua...

Esa noche, ¡el caos fue la oscuridad!

P.D.

Igual que la luz crea imágenes (seres) arrancadas de la oscuridad, la luz total, el resplandor absoluto no admite más imágenes que él mismo... ¿Desapareceremos dentro de él?

martes, 28 de julio de 2020

Metafísica de los grises


La "Metafísica" de Aristóteles... ¡un afán de abarcar el mundo desde los primeros principios!... Loable intento avalado por los siglos que la mantuvieron vigente...

Por supuesto, ¡ha llovido mucho desde entonces!... pero, no es justificable el abandono contemporáneo de este estilo, a saber, la forma de abordar los asuntos que realmente siempre han interesado al espíritu humano...

Yo reivindico volver a las fuentes, los orígenes, la búsqueda de certezas que aunque, ahora sí, son siempre relativas, muestran de cualquier modo el ansia de satisfacción, aún en el plan teórico, un tanto abstracto pero sublime, del alimento que necesita el alma humana...

Claro que el absoluto que perseguía Aristóteles, ahora se haya ampliamente rebasado, sobre todo ante el empuje de una ciencia que en su época estaba en ciernes pero que actualmente, para mí injustamente, ocupa y desplaza prácticamente a la religión... Ni una cosa, ni otra; aunque la balanza se desplace contundentemente a favor del paradigma científico, la necesidad de las ideas estoicas, platónicas de amplio alcance, por necesarias deben volver a ocupar un lugar mucho más justo que en el que hoy se las sitúa...

No hace falta recordar que el mundo no es el de la dicotomía blanco-negro, sino que los grises son mucho más prevalecientes... El blanco de la metafísica de Aristóteles, de los dogmas religiosos establecidos por los libros sagrados, necesita, sí, de una gran revisión... pero no hasta el punto (lo negro) de ser sustituidos avasalladoramente por una ciencia cuyas hipótesis, con cierta frecuencia son nuevos dogmas de fe...

Reivindico y me "apunto", entonces, a la "metafísica de los grises", en la que todo no es blanco o negro, sino que posee multitud de matices.

Claro que al abordar el tema teológico, el concepto de Dios se nos escapa, al igual y salvando los años que nos separan, que le ocurrió a San Agustín...

Y no es raro, sino consecuente con lo que sabemos hoy, a ciencia cierta, sobre el universo, desde todos los ángulos, y donde la ciencia tiene y debe ser el soporte de toda especulación...

Es tan grande el asombroso mundo en el que vivimos, que la fuerza creadora del mismo o, sin ninguna especulación, la sola realidad de su existencia con su complejidad, su escala cuantitativa desde lo ínfimo a lo colosal astronómico, el tejido espacio-temporal relativista, el cuántico submundo de lo pequeño y también lo grande con sus fantásticas propiedades del multiestado, el entrelazamiento, etcétera, etcétera, nos deja absortos, sorprendidos... y la tremenda incógnita de la vida con lo que conlleva (sentimientos, conciencia...), necesita una nueva metafísica que de alguna forma nos conforte, ya que la propia ciencia, por su idiosincrasia (hipótesis, prueba y error) es incapaz de proporcionarnos ese "alimento" espiritual, esencial, del que antes se nutría el espíritu humano...

La necesitamos: ¡la metafísica de los grises!

miércoles, 22 de julio de 2020

Para cuando no me acuerde ("El rincón japonés")


Desde mi vetusto banco amarillo de piezas recicladas, percibo el arrullo del reino vegetal que me rodea, a saber:  un pino piñonero, un pino albar, un majestuoso cedro que domina todo el jardín, un acer negundo, una thuja y un falso ciprés; me olvidaba, también un hermoso guindo... A mi derecha, una barbacoa  asentada sobre una gran piedra granítica, aprovechando las oquedades...

Por supuesto, la sombra abunda a todo lo largo del día; la más de las veces por el cedro, dado su tamaño, otras por los pinos, etcétera... Todos hacen su contribución en el diseño del mágico entorno construido sobre un pequeño promontorio, cercado levemente por las mismas piedras graníticas, aunque más menudas, que respetando la forma más natural posible lo delimitan y hacen posible la horizontalidad...

La suave elevación sobre el resto del jardín hace que la brisa sea aquí más frecuente y notoria, algo que acentores, colirrojos y roqueros conocen a la perfección y que por ello frecuentan...

Bueno, en mejor ley, el rincón al que apellidé "japonés" adolece  del pequeño estanque que suele aparecer en el verdadero "jardín japonés", por eso se quedó en "rincón"... aunque presumo que el usuario oriental, deberá sentir la misma sensación de placidez en el suyo que yo en este... He de aclarar que aunque el estanque no existe en el citado rincón japonés. sí lo hay en el jardín, aunque un poco alejado y más abajo (cinco metros de desnivel separan uno de otro).

Pues bien, recuerda que fueron muchas las horas, incluso días, que pasé en este pequeño "rincón"... me daba paz, y era un alimento para mi espíritu...

Cuando leas de nuevo este mensaje, aunque sea por unos momentos, recuerda que fue una verdadera "comunión" la que existió entre este "rincón japones" y yo mismo, durante mucho tiempo...

P.D.

¡Para cuando no me acuerde!

El "ajuste fino" y la "retroacción" del tiempo

  "Un principio antrópico extendido a la aparición  del mismo Dios. Esa es la clave. De ahí, al crear  las leyes físicas, el propio Dio...