viernes, 14 de abril de 2023

El universo de hechos: el universo "humano"

 Las herramientas están puestas: El sentido del universo; Más allá de la vida; Consciencia y sensación; La consciencia como agente moldeador y creador del universo; ¿Por qué apareció la consciencia?; El libre albedrío; Azar creador; Caos, empatía y tiempo; El mundo de la interioridad; ¿Qué es la vida? El misterio persiste; Principios de la unicidad del yo; Física y consciencia; La huella en el universo de cada vida; Escrutando más allá de la vida; La consciencia como demiurgo; y un largo etcétera perteneciente a la obra del autor, Pensamientos.

Otras obras: Sueño o realidad; El tiempo (una revisión); Multiverso y realidad; Accesible e inaccesible; Vida y mente. Ciencia y misterio.

Además, el recientemente artículo publicado (Foro Esencia), "Acerca de la realidad", me da pie para exponer mi última y más sugestiva hipótesis: "Hay un universo de los hechos, los acontecimientos firmemente establecidos tras los sucesivos colapsos de las omnipresentes funciones de onda cuánticas"; "un universo que parece circunscrito a la consciencia humana, que se adapta como el símil del guante a la mano".

El aparente caos cuántico con, a nuestro parecer, sus extrañas propiedades, queda difuminado, tras su indeterminista colección de potenciales posibilidades o probabilidades, en un mundo de luz (emergiendo de tales sombras) en el que los sucesos son únicos, determinados por las precisas medidas obtenidas, cuando se le pregunta con la consciencia y la inteligencia que nos adorna (humana). El resultado más evidente es el cuadro determinista (aquí "Dios no juega a los dados") que presenta la Relatividad General de Einstein. Para el genio alemán, pasado, presente y futuro "están ya escritos": ¡Algo del pasado, puede ser también presente y hasta futuro! (Distintos sistemas inerciales, agujeros negros, u otros objetos relativistas). Si esa historia está ya configurada (mas, curioso, no en detrimento de la libertad de la criatura actuante o su libertad de albedrío), el presente posee el mismo papel que el pasado y el futuro, con la salvedad que el presente es el "creador" del suceso, hecho o acontecimiento, como "reservorio" de la acción.



La extraordinaria revalorización del presente en nuestras sociedades modernas, considerándolo como lo único "vivo" es, en este "universo de los hechos", nada más relevante que el pasado y el futuro: ¡Todos son partícipes de la misma historia: la historia del universo de los hechos!: ¡Amigo antepasado, hermano, somos compañeros del mismo mundo!

viernes, 24 de marzo de 2023

España-Hispania: ¡Rebelión del ciudadano!

 ¡Fuera organizaciones políticamente contaminadas! El caso de los sindicatos es claro, pero hay muchas otras que permanecen en la mente del ciudadano.

¡Qué espectáculo, señor, con ocasión de la reciente moción de censura! Tamames ha hecho saltar los colores a esta Cámara de políticos sin rumbo, paniaguados del poder sin verdadera conciencia del por qué y para qué fueron elegidos por el pueblo: ¡el sufrido pueblo!

¡Una llamada de atención a un Congreso con tan baja calidad que tiene todas las papeletas para su desaparición/extinción!

El ciudadano exige, ¡exijo!, una democracia plena, ¡nada de mal menor!... Claro está, en una cámara civilizada debe haber un mínimo de bases, acciones o planteamientos reconocidos por todos: ¿Les suena aquello de política de Estado?


Una democracia limpia de tanta corrupción, un mal tan general que no sabemos donde están ya los verdaderamente sanos o exentos de tal enfermedad. Una democracia donde en sus Cámaras sea la libertad de expresión, sin ataduras, la que reine y no una "cla de políticos" adorando a su jefe... Tal como están las cosas solo diez diputados, uno por cada partido, realizarían la misma labor.

¡Rebelión de ciudadanos! ¡Nunca más necesaria!

lunes, 6 de marzo de 2023

¿Correcciones en la democracia?

 En base a mi reciente artículo titulado "Pasado y cambio de perspectiva", haré alguna reflexión acerca de la conveniencia de cierto cambio en la base de las teóricas democracias liberales occidentales al uso. Y es que para mí, los años transcurridos a lo largo de los siglos XIX, XX y lo que llevamos del XXI, aconsejan realizar pequeños cambios o matices respecto a la base democrática característica del llamado "sufragio universal". 

No en vano se nota una cierta tendencia al autoritarismo ya en demasiados países, de suficiente entidad para que tengamos muy en cuenta la señal que nos transmite. ¿Estamos seguros que tales disfunciones en las autodenominadas democracias "al estilo iberoamericano", o el mismo sistema político de la Federación Rusa de Putin, no encierran en sí cierta necesidad de cambios en la democracia?

En el artículo anteriormente citado expresé que el observador, en cierto modo "imparcial" (entre comillas), lo representaban los sabios ya ancianos por su menor apego a los cambios del futuro, para salvaguardar su pasado; así sus juicios son los humanamente más imparciales, y por ello sus decisiones más objetivas. Opiné que eso no acontecía en general en el adulto y el joven, mucho más apremiados en sus circunstancias del presente: ¡Juicios más subjetivos que los del sabio anciano!... En otras palabras, el "distanciamiento" es clave para la toma de decisiones lo más objetivas posibles: ¡lo cercano temporal origina, en multitud de casos, tomas de decisión erróneas!

Ahora propongo otro tipo de cercanía respecto a los hechos. Esta vez la cercanía no va a caballo del tiempo, sino de la información. Nos sentamos cómodamente en el salón ante nuestro televisor y, precisamente, el "empacho" de información es inmediato... Estamos en período preelectoral en España, pero nuestras conclusiones son las mismas para casi todos los países en períodos similares. 

Yo diría que sufrimos un exceso de información, una sobreinformación... y, ¿en qué sentido? Me explicaré.

Es virtuoso que el votante esté bien informado: esta es la base del sufragio universal de las democracias... Pero, esa "buena" información lo será si le es útil al individuo que va a votar; nadie duda que dentro de la enorme profusión de mensajes que son "lanzados" sobre el votante, lógicamente "algunas" de tales informaciones le serán útiles, pero ante el marasmo impresionante de tal invasión de intimidad, se corre el riesgo de enmarañar aquello que en potencia sí le era útil, con otras informaciones que no lo son en absoluto, y que consecuentemente pueden impedirle reconocer con objetividad aquello que le conviene: sus verdaderos intereses, sus prioridades.

En este caso, la "cercanía", como en el símil del pasado temporal del artículo anterior, impide al ciudadano-votante adquirir la objetividad que se necesita para un sufragio universal verdaderamente justo, sin tergiversaciones que conduzcan en direcciones o intenciones inconfesables (influencia de poderes ocultos nada favorables para la comunidad o la sociedad en sí).



Hay que proteger al ciudadano ante tales desmanes... sí, desmanes que originan la tremenda profusión de medios audiovisuales que en los períodos electorales son verdadera plaga. (El votante solo descansa, gracias a Dios, cuando deposita su voto en la urna: ¡Qué liberación!)

Esta "sobreinformación" es dañina pare el individuo, nada útil para él... Se da todo tipo de manipulación que conduce a unos resultados nada favorables para una sociedad sana y justa... Desaparece la "objetividad" necesaria para el desarrollo de un "sufragio universal" justo... A grosso modo, la "subjetividad" del ciudadano-votante alcanza hitos inasumibles, resultado de tanta "sobreinformación"... Tal situación, tales planteamientos, requieren un "ajuste" importante en bien de la necesaria "objetividad" que requiere el sufragio universal de las democracias occidentales: ¡El control de los medios se hace imprescindible! ¿De ahí esa observada tendencia al autoritarismo anteriormente citado, pretendiendo corregir lo apuntado? Lástima que esto de pie para que, en multitud de ocasiones, los sistemas políticos acaben en verdaderas dictaduras, ¡cómo no!, alentadas por el Poder: ¡Una mala salida para un problema, que como vemos, es real, pero que indudablemente hay que darle una buena solución!

El ciudadano-votante debe estar bien informado desde luego (no sobre informado), pero en los asuntos que prioritariamente le atañen; lo contrario le acarreará desorientación, cierta angustia, desánimo y graves errores en su elección.

Ahora, como siempre, ahí está el quid de la cuestión: ¿Cómo y quienes deben realizar el control?

Las democracias requieren una puesta a punto para el tiempo que nos acompaña, de ahí la "desintonía" actual entre "democracias liberales occidentales" y las variadas "autocracias" existentes. ¿Cuál será el desenlace?

martes, 28 de febrero de 2023

El pasado y el cambio de perspectiva

 Qué mejor que la perspectiva del observador que se siente alejado de la trama que se desarrolla en el escenario de la vida, sin ser influenciado directamente por la misma. La objetividad lo agradecerá. El pensamiento será mucho más libre, sin las acucias del momento.

Por eso me pongo en la perspectiva del pensador situado en un instante del futuro, analizando la situación del pasado, e hilando más el rizo, podemos analizar la situación actual si imaginariamente nos situamos en un previsible futuro, desde el que analizamos la situación actual... Todo teórico, pero para un filósofo, un pensador, muy sugerente.

Claro está, desvirtuaríamos nuestro análisis si nuestra intención es sacar rédito de tales elucubraciones: la imparcialidad se resentiría y nuestro análisis dejaría de tener valor. Por lo cual, el observador ideal sería aquel que por su naturaleza no deseara o quisiera cambiar tal pasado (algo imposible por la paradoja del abuelo). Tal circunstancia conduce a la revalorización del sabio anciano: ¡el perfecto observador al respecto! ¡Su vida es casi toda pasado, su pasado, que quiere conservar en el futuro!



Y la historia da fe de tales especulaciones: el anciano sabio de la tribu era reconocido, valorado en su justo término, como consejero para el devenir de la comunidad.

El sabio cambia de perspectiva, en ese viaje temporal, orientando en gran manera el camino a proseguir: ¡Se hace camino al andar, pero la brújula es la consciencia del viejo! 

¡Un valor de la ancianidad, una donación a la comunidad!

lunes, 13 de febrero de 2023

Supervivencia

 "... de la Civilización humana"

Esa debe ser nuestra primera preocupación en las circunstancias presentes... En mi caso particular, no es un temor verdaderamente significativo: ¡Me queda mucho menos tiempo hacia el futuro, que lo ya pasado!

Mi preocupación va más allá, por lo que "dejamos aquí": ¡hijos, nietos y demás descendientes! En otras palabras y globalmente, y yendo más lejos "la propia civilización humana", "la estirpe humana". Es una obligación moral, instintiva que obedece a la básica obligación de "dejar a los que nos siguen al menos lo que nos dejaron a nosotros".

No quiero repetirme en lo que se expone en mi reciente artículo sobre nuestro problemático futuro como sociedad, tales son las amenazas actuales y futuras que nos acompañan... En el citado artículo solo veía la solución, precisamente la menos probable, que consiste en afianzarnos en lo que siempre ha sido la verdadera cualidad más esencial del humano: su sensibilidad, su profundo lado interno impulsor de la vida, de su evolución, y que nos hizo realmente humanos... En ese viaje no nos acompañará la Tecnología, por lo menos por lo que conocemos hasta ahora, que presenta visos más de enemiga que de amiga... En tal punto, si queremos nuestra propia supervivencia, mientras no existan las herramientas necesarias para su efectivo control al respecto, debemos obviarla, aferrándonos fuertemente a ese espíritu interno que nos hace humanos y que debemos, por evidencia conocida, conservar ("más vale malo conocido -no es el caso-, que bueno por conocer"), y recelar de esa IA (Inteligencia Artificial), y sus paralelas, robótica e informática, digitalización y globalización,  que parecen hacernos "cada vez más pequeños", empoderando, por el contrario, a la máquina (robot) que pudiera "acorralar", por accidente u otra causa, al humano como tal.


Por ello quisiera advertir y promover en la opinión pública una cruzada contra la negrura de la previsión que acompaña a la ecuación de Drake respecto a la desaparición de civilizaciones inteligentes en el universo: ¡Que no se cumpla en nuestro caso! Por consiguiente, la revolución ahora, la más crucial, es la que nos ayude a atajar por todos los medios tal pesimista previsión: "Nuestra principal preocupación, y en consecuencia, nuestras acciones, deben ir encaminadas a la defensa de la civilización, la estirpe humana, su SUPERVIVENCIA".

¡La SUPERVIVENCIA de nuestra civilización es la cruzada que propongo con el mayor énfasis, y en ello no escatimaré esfuerzos! ¡Sensibilicemos a la opinión pública, con carácter urgente, hacia tal objetivo!

jueves, 9 de febrero de 2023

Una humanidad sin futuro, excepto... si elegimos el difícil camino de lo virtuoso

 Todo parece avocarnos al caos y la destrucción: ¡el suicidio colectivo de la civilización humana es el destino más previsible, que hasta la IA (Inteligencia Artificial) acierta a prever!

Para la IA casi la única posibilidad de torcer tal previsión sería el aumento significativo de eutanasias para reducir en mucho la población mayor o anciana del planeta, a la vez que reducir de forma drástica los nacimientos.

El sin fin de problemas acuciantes que nos rodean como civilización no para de aumentar: las consabidas pandemias, el holocausto nuclear, etcétera.

El llamado "Reloj del fin del mundo" apunta sus agujas muchísimo más cerca de las 12 (el Apocalipsis). Las causas: solo hace falta oír los telediarios (el surgimiento de nuevas guerras, aumento de la tecnología militar -misiles hipersónicos, aumento de cabezas nucleares, etcétera-, terrorismo, hambrunas, etcétera, etcétera).



La tecnología, algo que en sí debería actuar en beneficio de la humanidad, del individuo, se comporta totalmente al contrario, pues los poderes son los más interesados en utilizar sus enormes posibilidades, haciendo que cada vez sea mayor la brecha entre el individuo, la ciudadanía y los poderes que les controlan. Consecuencia: las autocracias van en aumento, en contra de los poderes democráticos, de las Constituciones y de las Leyes que defendían los Derechos Humanos consagrados por la ONU... Parece que damos pasos hacia atrás, y el ciudadano ante esto, cada vez está más alarmado.

Todas las reuniones que se realizan con carácter mundial para tratar de limitar las armas de destrucción masiva, etcétera, se quedan prácticamente en el papel, pues quien gasta ingentes recursos para asegurar su primacía, no puede "tirar por la borda" alegremente los mismos... ¡Solo habría un cambio si hubiese una objetiva amenaza externa a todo el planeta (teórica invasión alienígena, impacto previsto de un gran meteorito, o causas semejantes)!

Estudiando todas las posibilidades, la tecnología actual conduce inevitablemente a la pérdida del poder individual de cada persona, que solo puede desembocar en el caos y la destrucción... Como se ha apuntado en repetidas ocasiones, quizás la paradoja del "silencio extraterrestre" no sea más que la triste comprobación del poder de autodestrucción de cada civilización existente en el universo al llegar a un nivel de desarrollo determinado.

¿Estamos nosotros, como civilización humana, llegando a ese extremo?

Para que se incumpla tan pesimista previsión, debemos cambiar drásticamente el rumbo: ¡Hay que supeditar de forma fehaciente la tecnología al humanismo que, indudablemente, atesoramos en nuestro interior!

Todo parece desviarnos de tal sendero, por eso caos y destrucción es nuestro más previsible y no muy dilatado futuro... excepto si elegimos el camino más difícil que conduce al comportamiento más virtuoso: el que supone lo más noble y sensible de nuestra espiritualidad, de nuestro más hondo sentido interno.

¡Ahora si acucia este loable cambio de rumbo!

Consciencia, Creación y Evolución

  ¿Una reedición de la "Evolución creadora" de Bergson? Por supuesto que no, aunque el concepto de "elán vital", impulso...