En este Blog se aboga por volver a establecer la verdad en todos nuestros planteamientos, en nuestras relaciones con los demás, expresando la verdad siempre y en todo lugar, para construir una nueva sociedad, tan radical que, nada menos, establezca ciertamente "el imperio de la verdad".
miércoles, 6 de octubre de 2021
martes, 31 de agosto de 2021
La senda de lo divino
La evolución religiosa y filosófica que me ha acompañado a lo largo de los años, a mi parecer ha sido trascendente en lo que a mí atañe... De una educación, por las circunstancias, de enfoque cristiano-católico, ya desde la pubertad, un amplio horizonte de incógnitas no resueltas ocupó mi pensamiento. De forma somera tal evolución aparece en mis escritos, tales como: "Mis planteamientos", "El legado", "¿Por qué sigo creyendo en Dios?", "El sentido del universo", y sobre todo en la obra "Melodía en las estrellas".
Tengo que lamentarme del hecho de la paulatina acritud de mi carácter a medida que el tiempo me ha ido desvelando la actitud mayoritaria de la sociedad humana, que parece dirigirse a lo más sórdido de la conducta, pues, exceptuando el aspecto técnico, trae más males que bondades.
Y no era así, en mi opinión, en los años 90 del siglo anterior, precisamente cuando escribía "Melodía en las estrellas"... Parecía que el mundo se dirigía hacia un cierto consenso espiritual, donde guerras y toda clase de males podrían ser aisladas dentro de un horizonte de solidaridad y empatía general... Pero las últimas décadas han alimentado mi escepticismo: ¡No veo tal progreso, sino por el contrario, un apresurado camino hacia el vacío y la autodestrucción!
No estoy hablando del símil del "Infierno de Dante", pero las cosas parecen no estar encauzadas en absoluto hacia aquello que anteriormente se llamaba humanismo.
Sin embargo, en el artículo (ver Simbiotica´s Blog) "Cosmovisión: el sentido del universo", aporté la idea de que el universo en sí, sí parece tener un sentido plenamente justificado en dirección al acto de crear, que conducía inexorablemente, en el devenir de los tiempos, a la manifestación de la Criatura Suprema a la que llamábamos Dios: un lejano futuro iluminado por la suprema luz de la divinidad.
Mi tristeza se cimenta sobre la tremenda probabilidad de la autodestrucción de la estirpe humana, tal como van las cosas ( y en contra de lo que soñaba en la "Melodía de las estrellas"), hasta el punto de que sería muy dudoso que esta humanidad, que para Nietzsche tendría que conducir al Superhombre, alcanzase tal objetivo...
Pero hay una realidad indiscutible: la evidencia de la Creación que nos rodea supone (volver a releer "el sentido del universo") que la evolución del universo condujo a un éxito extraordinario: ¡la presencia del propio Dios! Opino (véanse mis escritos citados), que nosotros, las criaturas vivientes, somos copartícipes de tal Creación... Que todo nació de esa Nada del Caos original, de un pálpito del mismo, en una indeterminación temporal... algo mínimo apareció, y su evolución es la creación que vemos y que condujo a Dios (en el futuro), y los tentáculos de Este en el pasado (¿mundo cuántico?), propiciaron nuestra propia creación... ¡Esa evolución del universo en el futuro hizo posible a Dios, luego dicha evolución no fue "abortada" ante la "evidencia de Dios"! Si la evolución no fue abortada, y nuestra estirpe humana parece abocada hacia la autodestrucción, no es la humanidad o su estirpe la que abanderó o abanderará tal evolución... Consecuencia: Otros seres del inconmensurable universo habrán conducido y conducirán la evolución en la "senda de la divinidad" hasta la consecución del Ser Supremo... Pues bien, quizás no sea obra de una sola especie viviente, sino la elaboración y contribución de muchas otras...
Yo quiero contribuir, aunque sea modestamente, a la consecución de tal objetivo; ser partícipe, uno más, de la construcción de esa senda que nos lleva a Dios... Si la humanidad se conduce por otros derroteros que no llevan a tal fin, lo lamento por mis congéneres: ¡Yo pertenezco a la "senda de lo divino"... ese es mi faro y ese es mi afán!
¡Un misterio insondable, sí, pero una ilusión que solo se agota en el infinito!
martes, 17 de agosto de 2021
lunes, 2 de agosto de 2021
lunes, 26 de julio de 2021
¡Hablamos de Dios!
La realidad y los efectos de la limitación:
Concentración en focos que restan luminosidad a cada ser individual en beneficio de "hitos" irreales que dan más protagonismo a dichos focos.
El engranaje perfecto del universo nos hace únicos: "No hay hitos, historias que nacen de la "cortedad" (finitud del entendimiento humano)".
Hablar del Ser Supremo es hablar del infinito, de la eternidad, de la omnisciencia, omnipotencia y todos los superlativos que queramos... Pero ese no es el mundo en el que vivimos, el del tiempo y por más inri, "relativo" de acuerdo con las predicciones de Einstein, de espacios que pueden ser enormes pero limitados, de propiedades cotidianas reflejadas en le física clásica, y de otras más sorprendentes como las del mundo cuántico... Estamos en un mundo de números, de cuantos, de limitación, de incertidumbres acotadas: ¡Es nuestro mundo!
Y como el mundo, somos seres limitados tanto en tiempo (edad), como en espacio (masa y distancia), con propiedades que relacionan magnitudes imbricadas mutuamente, en el que somos parte de un conjunto, la globalidad o el Cosmos... Y en ese engranaje del conjunto, cada una de sus piezas, entre las que nos encontramos, es única (necesaria, y por tanto imprescindible).
En este otro mundo de la globalidad con mayúsculas, el hábitat de Dios, en el que tiempo y espacio dejan de tener validez, un mundo fuera de éste, todo queda regulado, no ya como un reloj, sino como un inmenso y perfecto engranaje, y donde cada parte encuentra su propio metafórico lugar, y la luz, el brillo alcanza y "reverbera" en cada ser... Al no haber limitación, no se necesitan "hitos" sobre los que construir los diferentes sistemas o modelos posibles: ¡Aquí los "hitos", las "luminarias" son todos y cada uno de los seres!... ¡No existen personajes, héroes ejemplarizantes de ninguna sociedad o conjunto! ¡No es que todos sean iguales, sino que cada uno posee su papel, su única e intransferible identidad!
¡Será que me preocupan, por mi edad, los "habitantes" de ese otro mundo, más que los de este!... Sigo en el tiempo, aún, así que ¡lo pasado ya no es, y el futuro es lo que me queda por vivir!
martes, 13 de julio de 2021
El relativismo del tiempo y su falta de esencia
El tiempo es un "comparador". Indica relación entre los procesos, y como toda relación necesita de los "agentes implicados". Sin ellos no es nada: "falta de esencia en sí".
Y es que los procesos (movimientos) son muy variables. Demasiado cortos como la emisión de un fotón; demasiado largos como los geológicos o cosmológicos.
La vida, al menos como la conocemos, se sitúa, respecto a la dimensión tiempo, en medio de de los procesos anteriores... Y esa vida puede ser, por ejemplo, la mental, la del pensamiento... por eso se "escapa" al entendimiento humano, en un primer momento, aquellos ambos extremos referidos: lo muy corto como la desintegración atómica, o lo muy largo como el crecimiento de una cordillera.
Tenemos que hacer uso de la inteligencia, de la lógica, para poder percibir tales procesos, que por observación directa, se nos "escaparían". Y aún dentro de la vida misma, cada especie o individuo posee sus tiempos de vida característicos: grandes en muchos mamíferos como los humanos, y cortos para musarañas y multitud de insectos.
Una tabla con los diferentes procesos que se dan en la naturaleza no deja de ser esclarecedora... Y hasta los sentidos de las distintas criaturas poseen un abanico concreto donde son útiles, o donde pueden percibir; fuera del mismo se hacen inservibles. Por ejemplo, la vista solo percibe las longitudes de onda de lo visible en humanos, y no el infrarrojo o el ultravioleta.
Todo esto indica la gran diferencia entre procesos en cuanto se refiere a sus duraciones, y la constatación de la relatividad del tiempo, imprescindible, pero falto de esencia en sí... ¡Sin los elementos del mundo el tiempo no existiría!
Consciencia, Creación y Evolución
¿Una reedición de la "Evolución creadora" de Bergson? Por supuesto que no, aunque el concepto de "elán vital", impulso...
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El ser humano: el cenit de la evolución en el planeta Tierra. Las características de la criatura humana nos son conocidas, pues es algo qu...
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"Es la imbricación mutua entre un elemento de la primera manifestación (del universo) y un elemento de la segunda manifestación"...
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Decía Albert Einstein algo así como que "el universo de cada persona se reducía a su entendimiento". E Immanuel Kant en sus crític...


