miércoles, 4 de marzo de 2026

Consciencia, Creación y Evolución

 ¿Una reedición de la "Evolución creadora" de Bergson?

Por supuesto que no, aunque el concepto de "elán vital", impulso vital, salvando las distancias, no está muy lejos de nuestras pretensiones, todo ello sin despreciar las críticas que en su tiempo la adornaron.

La consciencia es un asunto central de toda la filosofía que acompaña al germen de este Grupo, hasta límites que algunos considerarán sobrevalorados. Y es que a la consciencia la consideramos como el principio que mueve todo el universo, que le hace evolucionar junto a otras causas, y que en los seres vivos supone actos creativos, de tal forma que "consciencia, creación y evolución" aparecen íntimamente interrelacionados, siendo el campo de cultivo sobre el que se asienta, y se asentará en el futuro con evidencia la conciencia universal que nos trasladará a todos a otra dimensión; una dimensión que alumbra un camino de complejidad creciente a lo largo del tiempo, hacia una unificación brillante y creativa, hacia el summum de todo lo maravilloso que el universo nos proporcionará en tiempos venideros, hacia un punto de convergencia extraordinario en el límite del tiempo... Una comunidad definida de tal forma que en ella todo tipo de sectarismo o exclusiones son abolidas de raíz... Permisividad con principios claros bien definidos, caminando en una amplia senda en la dirección de una evolución compleja, altamente desarrollada y progresivamente límpia en sus fundamentos.



La consciencia, como la capacidad de tener experiencias conscientes, ser consciente de sí mismo y del entorno, es lo suficientemente compleja para que haya llamado la atención de científicos y filósofos a lo largo del tiempo.

La creación, como capacidad de crear, dando forma a nuestras experiencias y percepciones, y como posible resultado de la observación (medida).

Y la evolución, que como proceso de cambio y desarrollo global, aplicado a la consciencia, invita a imaginar esa evolución de la consciencia que ha sido capaz de crear la psiquis y la conciencia humana.

Para empezar, igual que nos indica la Inteligencia Artificial (IA), invito a todos los miembros a debatir sobre cómo se desarrolló la consciencia a lo largo de la historia y cómo podemos ampliarla hacia la posibilidad de la Conciencia Universal.

También, debatir sobre la relación entre la conciencia y el proceso de creación (¿Creatividad?). Y cómo sugiere la IA: ¿Cómo inteligencia y conciencia conviven y han evolucionado juntas?

Esta invitación global se extiende a todos los miembros del Grupo. ¡Anímate a participar!

miércoles, 18 de febrero de 2026

La excepcionalidad del Omega

 El Alfa y el Omega. Una expresión muy utilizada por el filósofo Teilhard de Chardin.

En mi pensamiento: El Alfa, tan unido al origen del universo, al Caos o la Nada de los antiguos. El Omega, el summum o final de la Evolución, el final de los tiempos. También una extensión de lo que en muchos de mis escritos establecí, con otras acepciones como la primera y segunda manifestación del universo. La primera que partiendo del origen del universo (Big Bang u otras hipótesis), se manifiesta como la propia materia en sentido general, donde rige  la Física conocida, el reino de lo material que comprende, a grosso modo, también su evolución, aunque mediatizada por otros factores. La segunda manifestación es la que "provee" a la vida, a los seres vivos, de las  propiedades "cualitativas" que les adornan, ese "mundo de cualidades" tan difícil, casi imposible de explicar desde las leyes físico materiales de la Física y la Química... ¿Pero de dónde procede ese flujo que invade a la materialidad del cuerpo de los seres vivos? En mi opinión, de lo que llamo el punto, el polo o el faro Omega. Omega es una fuerza tremenda de la naturaleza, el fin al que conduce la propia Evolución, a parte de las posibles divergencias que quedan abortadas a lo largo del tiempo.



El Omega, a la vez, es producto de la Evolución y foco de ella... Su "tirón" llega hasta el mismo principio de los tiempos, del origen del universo, estableciendo sus leyes, que le conducirán finalmente a el mismo, influyendo en los seres vivos al proporcionarles las sensibilidades y las propiedades más excelsas de todos ellos, de la Vida.

El campo mental, la psiquis, es también una expresión de su poder, y con ello todo lo que le acompaña, libertad de elección, voluntad, entendimiento y consciencia, que continúa con el reconocimiento de esa consciencia: la conciencia.

El mundo, la materia se apercibe de su propia esencia a través de los hijos de la Evolución, los ojos de sus criaturas, admirando así la belleza y la majestuosidad de toda la Creación, en un proceso evolutivo que aúna materia, azar, sensación y voluntad a su progreso, en dirección a ese acontecimiento singular y fin de todo lo creado, llamado Omega... Muchos le llaman Dios; para mí es una excepcionalidad de la Creación, que toca el infinito de todas las criaturas creadas que contribuye a su magnificencia, el summum de todo lo creado, y que puede ser posible a través de una de las propiedades de ese mundo esquivo de la Cuántica, en particular la "retroacción del tiempo". Y es más, el tiempo no es un absoluto, sino una simple dimensión precisa para la fabulosa manifestación de toda la Creación, cuyo fin último y principal es la propia creación de la Criatura Suprema, desde el Alfa al Omega, y en la que nos incluimos todos los seres dotados de vida, gracias a la formidable potencia de las consciencias (voluntad y libre albedrío), tanto de las nuestras como la del Ser Supremo.

El universo todo es simplemente la expresión de la propia Creación de Dios, y todo se circunscribe a ello, sin entrar en la especificación del tipo de hipótesis que adoptemos como desarrollo material del proceso: eterno retorno, Big Bang, Big Crunch, etcétera.

El mundo es como es gracias a las consciencias que lo modelan, la imagen completa de toda la Creación.

sábado, 7 de febrero de 2026

¿Ve el universo a través de ti?

 El hombre, los seres vivos somos un producto de la naturaleza, del universo... Y tenemos ojos que alcanzan a admirarlo, a verlo, a asombrarnos de su majestuosidad.

La afirmación de que "somos los ojos del universo", parece más bien una afirmación característica de nuestro antropomorfismo, es decir, la constatación clásica de nuestra mente humana aplicada a todo lo que nos rodea... Seguramente sí, por ello debemos intentar ser más objetivos en nuestras expresiones. Indudablemente, el hombre, muchas de las criaturas vivas poseemos ojos que dan cuenta de lo que nos rodea (la naturaleza), y hasta, gracias a ellos, podemos elaborar teorías, descripciones, explicaciones de los fenómenos que se desarrollan a nuestro alrededor... Sí, pero esa apropiación del entorno es la de cada uno de nosotros, mas ¿eso que tiene que ver con que el propio universo como tal, pueda ser consciente de aquello que vemos nosotros? ¡Hay un mundo entre el ojo humano y el ojo del universo!... Y desde lo más básico: el sujeto "receptivo". En el caso humano, hay un sujeto claro, el individuo, pero en el caso del universo no hay claridad alguna: ¿Existe algún "sujeto" o ser propio del universo, es decir, puede considerarse el universo todo como una identidad,  algo así como la Gaia que algunos asignan al planeta Tierra?

Podría ser, pero estamos a años luz de tal afirmación... así que solo podemos plantearnos si ello sería posible. En mi opinión creo que sí, y nosotros podemos coadyuvar a que suceda.

Para mí, desde una mentalidad puramente científica, vendría a cuento el símil del magnetismo. Un cuerpo material es ferromagnético si el magnetismo de cada uno de sus elementos componentes puede "acoplarse" a los otros (misma dirección y sentido); en caso contrario no presenta dicho magnetismo. Una especie de sintonía.

Salvando las indudables distancias, si los ojos de las distintas criaturas vivas (al nivel humano) se "alinean", es decir, "sintonizan" de alguna forma, esa visión múltiple ¿no podría en el fondo considerarse, o más bien, hacer posible una visión uniforme perteneciente a cierto ente que desconocemos, obviamente, aún?

El ontológico salto a ese supuesto ente, expresado a través de las miradas "acopladas" de los distintos ojos de las criaturas humanas correspondientes es, por supuesto, una hipótesis muy atrevida, pero en ello radicaría la posibilidad de la Conciencia Universal propuesta en este Blog.


Si eso fuese posible deberían aparecer indicios, o alguna señal en la propia historia humana que apuntase a ello.

Especulación sí, pero me permito hacer hincapié en algún ejemplo humano que apunta, en cierto sentido, a ello. Lo encuentro en los estados de conciencia denominados "Pachakuna", que se da entre los creyentes de la Pachamama andina (con el mayor respeto hacia ellos).

En quechua la Pachamama es una deidad de los Andes que representa el espacio-tiempo. Es una deidad del tipo de la Diosa Madre vinculada a la fertilidad, la siembra y la cosecha. Posee el rol de madre del mundo que provee su sustrato material y aptitud de los humanos. En la ontología andina, Pachamama trasciende la condición terrestre y se asocia con una unidad espacio-temporal, o ciertos estados de conciencia. Una diosa, un ente que podría, a través de sus creyentes ser y observar (ver) la naturaleza misma.

Y volviendo a la hipótesis anterior, si el universo pudiera "observarse a sí mismo" a través de nuestros propios ojos humanos, sintonizados u orientados en dirección a un faro común, ¡qué tal si el horizonte fuese la consecución, la "realización" del punto Omega del fin del mundo!

La vía parece clara, la sintonización que haría posible la especulativa "Conciencia Universal". Es indudable que somos productos o hijos evolutivos del universo, pero "construir" la Conciencia Universal supone ser "precursor" del movimiento que conducirá al Omega final. De ahí el título del presente artículo. ¿Quieres participar en la consecución de la Conciencia Universal?... Solo tienes que preguntarte: ¿Ve el universo a través de ti?

lunes, 19 de enero de 2026

El mundo es relacional (la evanescencia del tiempo y el espacio)

 Un sueño reciente que para mí representó una conmoción. Partiendo de la realidad (en el sueño) de un presente determinado, me sugería a mí mismo, ya que el sueño lo permite (esa combinación casi infinita de perspectivas, ambientes y tiempos pasados), aprovechar la posibilidad de inmersión en un cierto pasado mío, para desde allí resolver el problema que me acuciaba en aquel presente actual del sueño.

Resulta que esa inmersión, sorprendentemente resultó un verdadero caos, pues el entorno no me era favorable en absoluto para mis intenciones; todo me resultaba extraño al no sintonizar  el nuevo entorno con el entorno del presente del que partía y que me "impregnaba".

Paradoja: ¿Cuál era el problema?... Después de recapacitar sobre ello, una vez despierto llegué a la conclusión de que era el tiempo el que lo desdibujaba todo, el que producía el "desorden" percibido en el sueño... El propio tiempo producía desorden, o de otra forma, el orden, el sentido del entorno que definía en cada momento  la "realidad" tenía que ver con con una "concepción" del tiempo específico para esa realidad, en otras palabras, el orden, la realidad ordinaria solo es concebible, solo es posible tras la prefiguración de un tiempo, y también de un espacio determinados: aparecen, por consiguiente, las abstracciones que llamamos tiempo y espacio. Quiere ello decir que espacio y tiempo no son básicos o fundamentales, sino que emergen de algo más sustancial: lo que llamamos "relacionalidad" o "correlacionalidad".

Y a esto me refiero cuando anuncio "la evanescencia del tiempo y el espacio".

La mente, la consciencia, precisan del "orden" en sus planteamientos, para que la realidad se asiente en el entorno, y de ese "orden" provienen o quedan definidas las abstracciones que llamamos tiempo y espacio, y por prolongación relativista la propia gravedad.

El sustento de tal visión quiero verlo, sin ir más lejos, en las hipótesis que aparecen en los dos siguientes artículos expuestos en el grupo de Facebook "Conciencia Universal Majadahonda". Un esbozo de los mismos expondré a continuación.

El primer artículo se titula: "Hacia una teoría del todo: la unificación cuántico-gravitatoria. ¿No pueden coexistir Relatividad y Cuántica?"

Llega a la conclusión de que el error está en la suposición de que "Espacio y tiempo existen". ¿Y si el espacio-tiempo es algo que no deba cuantizarse ... , porque no es fundamental?

Y asevera lo siguiente:

 El espacio-tiempo podría emerger de una estructura más profunda. Entonces:

1. El conflicto cuántico-gravitatorio desaparece pues serían límites distintos de una misma estructura subyacente.

2. Las singularidades dejarían de existir. Existe una densidad máxima.

3. El tiempo deja de ser absoluto. Simplemente no fluye, sino que ordena correlaciones.

4. La información no se pierde.

Viene a colación la teoría de Rovelli sobre la "Gravedad cuántica de bucles". El flujo del tiempo es solo una manifestación macroscópica de la termodinámica.

El segundo artículo al que me refería antes también figura en el Blog Simbiotica´s Blog, y se titula: "Interpretaciones de la Mecánica Cuántica (MC)-VI". Se refiere a un trabajo de Carlos Madrid: "¿Existen los espacios de Hilbert de la mecánica cuántica?". Su conclusión: "La distinción estructura/ontología (forma/contenido) tal y como la emplean los realistas estructurales, colapsa. No existe un corte limpio entre el formalismo y la interpretación.



La Mecánica Matricial de Heisenberg (MN) y de la Mecánica Ondulatoria (MO) son equivalentes (espacios subyacentes isomorfos), sin embargo, ambas mecánicas prescriben estructuras ónticas incompatibles (discreta y continua). Y nos dice: "Si la ciencia capta la estructura metafísica del mundo (realismo estructural), la Naturaleza es esquizofrénica, puesto que las estructuras ónticas de la MN y la MO son incompatibles, pese a que sus estructuras teóricas son matemática y empíricamente equivalentes".

Mi solución: Hay una única ontología que se refiere a la dualidad onda-corpúsculo. La existencia de dos ontologías  distintas ¡es rechazada por la realidad! 

Así que el mundo es relacional, y las correlaciones representarían lo más profundo de la Física, de las que emanarían el propio espacio y el tiempo.

Consciencia, Creación y Evolución

  ¿Una reedición de la "Evolución creadora" de Bergson? Por supuesto que no, aunque el concepto de "elán vital", impulso...